
- En una jornada marcada por el compromiso con la protección internacional, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia y ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, con el apoyo de la Unión Europea conmemoraron hoy el Día Mundial del Refugiado en el Salón Bolívar del Palacio de San Carlos.
- Cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial del Refugiado. Para este año, se trata de una ocasión especial para recordar a más de 117.8 millones de personas forzadas a huir y apátridas en el mundo.
El evento liderado por el encargado de las funciones del despacho del Viceministerio de Asuntos Migratorios, Consulares y Protección Internacional, Luis Ricardo Fernández, reafirmó la identidad de Colombia como un país de acogida que abraza la diversidad y la dignidad humana, y que reconoce a las personas refugiadas como titulares plenas de derechos fundamentales, sobre la base de los principios de no devolución y dignidad humana.

Por su parte, el Representante de ACNUR, Giovanni Lepri, hizo un llamado urgente a toda la sociedad para derribar las barreras que aún limitan la inclusión de quienes han sido forzados a huir, como la discriminación, la xenofobia y la falta de documentación. En su intervención, reconoció la resiliencia y el aporte de las personas refugiadas y desplazadas, y destacó que no son solo receptoras de ayuda, sino estudiantes, emprendedores y profesionales que enriquecen a las comunidades que los acogen. Finalmente, invitó a construir respuestas más humanas y dignas, recordando que «nadie abandona su hogar porque quiere, pero todos podemos contribuir a que alguien vuelva a encontrar uno allí donde llegue».

El señor François Roudié, Embajador de la Unión Europea en Colombia, saludó el enorme trabajo hecho por el país al asumir sus responsabilidades en cuanto al refugio, y demostrar amplia solidaridad. Al respecto señaló, “Durante los últimos años, Colombia ha acogido a millones de personas, procediendo principalmente de Venezuela, pero también de otras zonas, y se ha convertido en un referente mundial, en términos de solidaridad, de responsabilidad compartida. Y por eso la Unión Europea está con ustedes”.
Durante el evento se presentó el “Decálogo para la Inclusión Socioeconómica de Personas Refugiadas en Colombia”, construido de forma colaborativa entre la Cancillería y ACNUR, el cual subraya que la solidaridad es una fuerza transformadora para el desarrollo sostenible más allá de la respuesta humanitaria. También hubo espacios para el testimonio del señor Manolo Bellon y una proyección audiovisual sobre historias de integración cultural en el territorio nacional.
Hacia la primera Política Pública de Refugio

Colombia avanza con paso decidido en el diseño de su primera Política Pública de Refugio de largo plazo, que busca superar barreras administrativas y normativas para transformar el sistema de protección en un motor de desarrollo humano proactivo.
El proceso de construcción, que cuenta con el apoyo de la Unión Europea a través de ACNUR, registra actualmente un 85% de progreso en sus resultados preliminares de formulación. Bajo la premisa de ser una política “de la gente, con la gente y para la gente”, la Cancillería adelantó un proceso altamente participativo de diez Ciclos Deliberativos con enfoque territorial.

En este proceso han participado 670 personas, con una participación femenina del 59.1% y una amplia representación de jóvenes, adultos, poblaciones LGBTIQ+, étnicas y religiosas. El trabajo se desarrolló en 14 departamentos y 32 municipios, incluyendo Nariño, Atlántico, Norte de Santander, La Guajira y la Amazonía-Orinoquía.
Colombia ha acogido a más de 2.8 millones de personas venezolanas y a miles de refugiados de otras nacionalidades. Su política se fundamenta en la jurisprudencia de la Corte Constitucional, que reconoce el refugio como una garantía de rango constitucional ligada a la dignidad humana.

“La protección internacional no es un acto de generosidad, es una obligación de humanidad”, destacó el encargado del despacho Luis Ricardo Fernández, al subrayar que la política pública no se escribe en oficinas, sino en las calles y barrios junto a quienes buscan protección.
Así mismo, el Viceministro encargado Fernández renovó el compromiso de la Cancillería: “Trabajaremos sin descanso para construir un sistema de protección más justo, más eficiente y humano. Un sistema que esté a la altura de la Constitución que nos rige, de la jurisprudencia que nos orienta y —especialmente— de las personas a quienes servimos”.


M.R.E















