
- Equipo de la EDUR visitó 15 sedes en Pueblo Rico y varias en Marsella para evaluar daños estructurales y garantizar la seguridad de los estudiantes
Pueblo Rico y Marsella, Risaralda, 20 de agosto de 2026.
Con el objetivo de proteger la vida de los niños y jóvenes de las comunidades indígenas, el gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, ordenó una inspección técnica y estructural a las instituciones educativas de los resguardos de Pueblo Rico y Marsella, luego del fuerte terremoto registrado el pasado 10 de agosto.
La Empresa de Desarrollo Territorial Urbano y Rural (EDUR) desplegó un equipo de ingenieros y arquitectos para evaluar el estado de la infraestructura educativa y determinar si los planteles son seguros para el regreso a clases.
En Pueblo Rico, el ingeniero civil Flavio Alexander Castaño Arias lideró la revisión de 3 instituciones y 15 sedes educativas. “Verificamos las condiciones de la estructura, cubiertas y servicios hidráulicos y sanitarios. En los casos donde se presentaron colapsos, se acordonaron las zonas para evitar que los menores ingresen a sectores de alto riesgo”, explicó el funcionario.
AGRADECIMIENTO AL GOBERNADOR

La comunidad educativa recibió con satisfacción la visita. Ángela María Maya Maya, rectora de la Institución Educativa Indígena Técnica Agropecuaria Dachidadakera, agradeció al gobernador y a la Secretaría de Educación por “pensar en las comunidades indígenas y llegar hasta nuestras escuelas para verificar las afectaciones”. La rectora señaló que, aunque algunas aulas colapsaron, se pueden implementar modalidades alternas para reactivar las clases.
Por su parte, Rubén Darío Nayaza Restrepo, rector de la Institución Educativa Indígena Dachi Drua, informó que dos de sus sedes, Bajo Baraquirura y Sinaí, quedaron totalmente destruidas y requieren intervención inmediata para su reconstrucción.
EL REPORTE EN MARSELLA, RISARALDA

En Marsella, el panorama fue más alentador. El arquitecto Edwin Vélez indicó que las sedes visitadas no presentan daños estructurales graves. “La estructura en general se encuentra en muy buen estado. Solo se evidencian pequeñas afectaciones en acabados, revoques y estucos. Es un parte de tranquilidad”, afirmó.
Francisco Nacabera, autoridad mayor del resguardo Curmadó, expresó su alivio tras la inspección: “La estructura no está tan afectada. Hay fisuras, pero no comprometen la seguridad. Esto nos da tranquilidad para continuar con las clases».
Los rectores y líderes comunitarios enviaron un mensaje al gobernador Patiño, agradeciendo la pronta atención y solicitando su acompañamiento para reconstruir las sedes que resultaron destruidas. “Esperamos que no se olviden de nosotros y nos tiendan la mano para recuperar las condiciones mínimas y reactivar las clases”, puntualizó la rectora Maya Maya.












Prensa Gobernación de Risaralda















