
- El gobernador Juan Diego Patiño Ochoa llamó la atención sobre las secuelas emocionales del terremoto. La diputada Jacqueline Fernandes anunció una audiencia pública sobre salud mental y destacó los resultados de la cooperación entre la Gobernación y las comunidades religiosas, que benefició a más de 4.000 familias.
Pereira, Risaralda, 21 de octubre de 2026.
En apenas 90 segundos, el terremoto del 10 de agosto cambió la vida de miles de familias en Risaralda. Además de las viviendas destruidas, los negocios afectados y los ingresos perdidos, la emergencia dejó consecuencias emocionales que deben atenderse como parte de la recuperación.
Durante el Comité Departamental de Libertad Religiosa y de Cultos, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa señaló que reconstruir el departamento implica responder tanto a los daños materiales como a las necesidades humanas de quienes enfrentan las consecuencias de la tragedia.
Cuando el terremoto destruye un proyecto de vida
Para muchas familias, la emergencia significó perder su vivienda, su negocio o la fuente de ingresos con la que sostenían a sus seres queridos. Entre los afectados también hay adultos mayores que dependían del arriendo de sus propiedades para subsistir.
El gobernador llamó la atención sobre los retos que enfrentan las instituciones para responder a las distintas dimensiones de la tragedia. “Las instituciones tendrán que aprender de lo que estamos viviendo”, expresó.
La fe y la escucha en medio de la crisis
Patiño Ochoa destacó el papel de las comunidades religiosas y de quienes ofrecen espacios para que las personas expresen sus preocupaciones en medio de la incertidumbre.
“En este momento crítico, la gente quiere eso: ser escuchada, poderse desahogar”, afirmó el mandatario.
El gobernador también compartió cómo una conversación y una oración le permitieron expresar sus inquietudes y encontrar tranquilidad. Su reflexión puso de relieve la importancia de la solidaridad y la cercanía humana durante los momentos difíciles.
Por su parte, el secretario de Gobierno, Maicol Lopera, resaltó el valor de los vínculos familiares, las amistades y las redes comunitarias para afrontar las dificultades. Asimismo, manifestó la disposición de su dependencia para respaldar las iniciativas de las organizaciones religiosas.
Salud mental: una audiencia pública para abordar las secuelas del terremoto

La diputada Jacqueline Fernandes anunció que la próxima audiencia pública de la Asamblea Departamental estará dedicada a la salud mental después del terremoto. El espacio busca reunir a instituciones, municipios, academia y comunidades religiosas para analizar las afectaciones emocionales y articular respuestas para la población.
La iniciativa plantea la necesidad de incorporar la salud mental a la agenda de recuperación, en un contexto en el que miles de personas afrontan pérdidas materiales, incertidumbre económica y cambios abruptos en sus proyectos de vida.
Más de 4.000 familias impactadas por la cooperación con el sector religioso
Fernandes también destacó los resultados del Programa de Cooperación 2025, que articuló recursos de las organizaciones religiosas y la Gobernación de Risaralda para desarrollar proyectos sociales.
“Las entidades religiosas aportaron 350 millones de pesos y la Gobernación de Risaralda 267 millones, lo que permitió impactar a más de 4.000 familias del departamento”, afirmó la diputada.
El programa recibió 36 iniciativas de 12 municipios; 25 avanzaron a la fase de evaluación y 11 proyectos alcanzaron una ejecución satisfactoria. Las propuestas se enfocaron en la convivencia, la inclusión, la prevención de problemáticas sociales y el fortalecimiento del tejido comunitario.
Los resultados evidencian el alcance de la cooperación entre el Estado y las organizaciones religiosas para impulsar iniciativas que responden a necesidades concretas de la población.
Gobernación aclara su papel en la entrega de ayudas
En su intervención, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa aclaró que la Gobernación no selecciona ni postula a los beneficiarios de las ayudas económicas del Gobierno nacional. Explicó que el departamento facilita la logística de los pagos a través de SuperGIROS, mediante un mecanismo sin costo para la Administración departamental.
El mandatario advirtió que más de 3.000 familias podrían estar por fuera del Registro Único de Damnificados (RUD), aunque precisó que no se cuenta con una cifra consolidada. La inclusión en este registro es determinante para acceder a diferentes ayudas de emergencia, como apoyos para arrendamiento y mercados.
Patiño Ochoa señaló que la reapertura del registro depende del Gobierno nacional y explicó que la Gobernación ha enviado personal para apoyar a los municipios que solicitaron asistencia en el censo de las familias afectadas.
El gobernador insistió en que la prioridad es encontrar soluciones por las vías institucionales y legales para atender a los hogares que quedaron por fuera del registro.
Reconstruir también significa recuperar el bienestar

La recuperación de Risaralda exige avanzar en varios frentes: reconstruir viviendas e infraestructura, recuperar las fuentes de ingreso y atender las consecuencias emocionales que dejó el terremoto.
La reflexión del gobernador Juan Diego Patiño Ochoa apunta a una recuperación que reconozca las pérdidas y responda a las necesidades de las familias. “La reconstrucción no se limita a levantar viviendas o recuperar vías: también exige escuchar a las comunidades, articular esfuerzos y construir soluciones para que los risaraldenses puedan recuperar la tranquilidad y seguir adelante”.
Prensa Gobernación de Risaralda














