
Con el propósito de robustecer la integración latinoamericana y avanzar hacia una cooperación más efectiva y equitativa, la Dirección de Cooperación Internacional del Ministerio de Relaciones Exteriores llevó a cabo una misión técnica en Ciudad de México y el estado de Morelos, junto con sus contrapartes de México y Perú. La visita se enmarcó en el proyecto regional “Caracterización de la gobernanza para la Cooperación Sur-Sur entre Colombia, México y Perú”, orientado a identificar buenas prácticas institucionales y consolidar una arquitectura de cooperación más sólida para el desarrollo sostenible.
Durante la misión, la delegación colombiana sostuvo reuniones de alto nivel con la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID) y visitó instituciones referentes como el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA). Allí se analizaron modelos innovadores en salud pública, investigación del agua, diplomacia científica, gestión del riesgo y sistemas de información, con miras a adaptar estas experiencias exitosas en Colombia y Perú.

El intercambio permitió avanzar en la identificación de elementos comunes entre los marcos normativos, mecanismos de coordinación y herramientas de seguimiento y evaluación de los tres países. Como resultado, se acordó la elaboración de una matriz comparada de gobernanza y un cuaderno de trabajo que recogerá lecciones aprendidas, recomendaciones y modelos replicables para fortalecer la Cooperación Sur-Sur.
La misión se desarrolló en el marco del Programa Iberoamericano para el Fortalecimiento de la Cooperación Sur-Sur (PIFCSS) y se alinea con el Plan Nacional de Desarrollo “Colombia Potencial Mundial de la Vida”, reafirmando el compromiso de Colombia, México y Perú con una cooperación basada en justicia, equidad, confianza y prosperidad compartida, en consonancia con la Agenda 2030 y el principio de no dejar a nadie atrás.

Con estos avances, América Latina da un paso firme hacia una cooperación más estratégica, colaborativa y con mayor capacidad de incidencia frente a los desafíos regionales y globales, consolidando a México como referente y a Colombia y Perú como socios clave en la construcción de soluciones comunes para el desarrollo.















