
Con 92 votos a favor, la Plenaria de la Cámara de Representantes aprobó en último debate el proyecto de ley presentado por la Cancillería y el Ministerio de Defensa Nacional en agosto de 2024, mediante el cual se adopta la Convención Internacional contra el Reclutamiento, la Utilización, la Financiación y el Entrenamiento de Mercenarios, tratado adoptado por las Naciones Unidas en 1989.
Con esta aprobación, Colombia reafirma su rechazo categórico al mercenarismo, una práctica que constituye una forma contemporánea de explotación humana. Este fenómeno se alimenta de la vulnerabilidad económica, la desinformación y la falta de protección jurídica, afectando principalmente a hombres en condiciones de especial riesgo. El Estado colombiano reconoce que el uso de mercenarios no solo pone en peligro la vida de quienes son reclutados mediante engaños, sino que también socava la paz internacional y prolonga conflictos armados ajenos.
La ratificación de este instrumento internacional es una prioridad, ya que permitirá tipificar delitos asociados al mercenarismo, fortalecer la cooperación judicial entre los Estados y reafirmar el compromiso del país con el respeto al Derecho Internacional, la legalidad y la solución pacífica de controversias. Colombia rechaza la guerra por encargo y la comercialización de la violencia, y se suma a los Estados que promueven un orden internacional basado en normas, principios éticos y la protección de la vida.
La ratificación de esta Convención consolida la postura de Colombia como una nación que defiende la dignidad humana, el respeto al orden jurídico internacional y su vocación de paz, reafirmando su liderazgo en la promoción de los derechos fundamentales.















