
- El Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pereira capacitó al personal de la CARDER en la atención de accidentes ofídicos, fortaleciendo los protocolos de prevención y respuesta ante mordeduras de serpientes.
Pereira, Risaralda 01 de marzo de 2026.
En las instalaciones de la Corporación Autónoma Regional de Risaralda, CARDER, el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pereira realizó una capacitación sobre “Accidentes Ofídicos”, dirigida al personal que desarrolla labores de campo en zonas rurales del departamento. Durante la jornada, los funcionarios aprendieron las pautas y acciones que deben seguir en caso de una mordedura de serpiente venenosa, priorizando la atención oportuna y la reducción de riesgos.
Los expertos explicaron que, en caso de un ataque, lo primero es alejarse del animal y, si es posible, intentar identificarlo, por ejemplo, si se trata de una coral, víbora venenosa o serpiente no venenosa, incluso tomando una fotografía sin ponerse en riesgo. Es fundamental mantener la calma, solicitar ayuda o dirigirse de inmediato a un centro médico. Se recomienda permitir que la herida sangre levemente sin realizar cortes, lavar con agua y jabón, desinfectar, registrar la hora del accidente y exigir la aplicación del suero antiofídico una vez identificado el tipo de veneno.

Asimismo, se enfatizó en las acciones que no se deben realizar: no correr, ya que esto acelera la circulación del veneno en el cuerpo; no ingerir alcohol; no realizar cortes en la herida; no succionar el sitio de la mordedura; no aplicar torniquetes y no automedicarse.
Durante la capacitación también se abordaron las serpientes de mayor importancia médica en Risaralda. Entre ellas, la Mapaná, Equis o Talla X, responsable de la mayoría de los accidentes ofídicos en la región, que habita en cafetales, áreas boscosas y especialmente en la vertiente del Pacífico y zonas bajas. Otra especie es la Víbora de Pestañas, reconocida por las escamas elevadas sobre los ojos, común en cafetales y orillas de quebradas por encima de los 1.700 metros sobre el nivel del mar.
De manera general, se explicó que muchas serpientes venenosas suelen tener cabeza triangular más ancha que el cuello, pupilas verticales similares a las de un gato y colmillos especializados para inyectar veneno. En contraste, las no venenosas generalmente presentan cabeza más redondeada, pupilas redondas y carecen de colmillos inoculadores. No obstante, la recomendación principal es no manipular ninguna serpiente y mantener siempre la distancia.
Con este tipo de capacitaciones, la CARDER fortalece las capacidades de su equipo técnico para actuar con responsabilidad y seguridad en territorio, promoviendo la prevención y el respeto por la fauna silvestre del departamento.
Fotos: Prensa CARDER















