
Colombia dio un paso clave en su estrategia contra la ciberdelincuencia al avanzar en la construcción de una hoja de ruta para la eventual ratificación del Segundo Protocolo Adicional del Convenio de Budapest sobre Ciberdelincuencia, instrumento internacional orientado a mejorar la cooperación y el acceso transfronterizo a evidencia electrónica.
La agenda fue liderada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, en alianza con el proyecto GLACY-e (Global Action on Cybercrime Enhanced), y reunió a actores institucionales y sectores estratégicos para analizar las disposiciones del Segundo Protocolo y su impacto en el ordenamiento jurídico colombiano.

Entre el 24 y el 26 de febrero se realizaron talleres dirigidos a proveedores de servicios de internet, estudiantes y diplomáticos en formación. Los espacios permitieron socializar herramientas y mecanismos de cooperación previstos en el Protocolo, así como examinar sus ventajas frente al aumento de la ciberdelincuencia y la creciente complejidad en la obtención de pruebas digitales.
De manera complementaria, se desarrolló una reunión interinstitucional en la que se identificaron posibles ajustes legislativos e institucionales necesarios para armonizar la normativa nacional con los estándares internacionales, paso fundamental en el proceso de ratificación.

La Cancillería subrayó que la ciberdelincuencia trasciende fronteras y se caracteriza por la volatilidad de la evidencia digital, lo que exige respuestas coordinadas entre Estados, armonización normativa y fortalecimiento de capacidades técnicas. En ese contexto, el Segundo Protocolo se proyecta como una herramienta clave para agilizar la cooperación y reducir brechas en la persecución de redes criminales.
Con esta agenda, Colombia reafirma su compromiso con la construcción de un entorno digital seguro y confiable, y consolida el trabajo articulado con socios estratégicos y entidades nacionales para enfrentar de manera eficaz los desafíos del crimen en línea.







M.R.E















