
- La aprobación de una bolsa inicial de 3.900 millones de dólares para el período 2026-2030 marcó la Octava Asamblea del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF), escenario en el que Colombia defendió mayores recursos para los países megadiversos, el fortalecimiento del financiamiento a comunidades étnicas y una mayor participación de mujeres y jóvenes en la gobernanza ambiental global.
Samarcanda, 5 de junio de 2026.
Durante las reuniones del Consejo y la Octava Asamblea del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, por su sigla en inglés), el Ministerio de Relaciones Exteriores representó a Colombia en la adopción de decisiones que definirán la hoja de ruta de uno de los principales mecanismos de financiamiento ambiental del planeta para los próximos cinco años.

Uno de los resultados más relevantes del encuentro fue la aprobación de la novena reposición de recursos del GEF por un monto inicial de 3.900 millones de dólares, recursos que comenzarán a ejecutarse a partir del 1 de julio y que respaldarán acciones internacionales de conservación de la biodiversidad, mitigación y adaptación al cambio climático, y desarrollo sostenible entre 2026 y 2030.
La delegación colombiana, liderada por la directora de Asuntos Económicos, Sociales y Ambientales de la Cancillería, embajadora Diana Mejía, destacó la necesidad de que los países megadiversos de renta media cuenten con un acceso más amplio y equitativo a los recursos internacionales destinados a enfrentar la crisis climática y la pérdida de biodiversidad.

En su intervención, Colombia insistió en la importancia de fortalecer los mecanismos de financiamiento directo para pueblos indígenas, comunidades afrodescendientes y organizaciones locales, reconociendo su papel fundamental en la protección de ecosistemas estratégicos. Asimismo, promovió una mayor participación de las organizaciones comunitarias lideradas por mujeres en la implementación y seguimiento de los proyectos financiados por el Fondo.
La representación colombiana también hizo un llamado para incorporar de manera transversal las perspectivas de las juventudes en todas las etapas de formulación, ejecución y evaluación de proyectos ambientales, al tiempo que reiteró la necesidad de avanzar en la transformación de la arquitectura financiera internacional para superar las barreras que aún limitan el acceso efectivo al financiamiento climático.

En el marco de la Asamblea, Colombia participó en diversos eventos paralelos centrados en prioridades nacionales, entre ellas la inclusión de mujeres y jóvenes en los proyectos financiados por el GEF y en los espacios de toma de decisiones del organismo. De igual forma, intervino en un encuentro sobre las sinergias entre las Convenciones de Río, en su calidad de Presidencia de la COP16 del Convenio sobre la Diversidad Biológica.
La agenda permitió además sostener reuniones bilaterales con agencias implementadoras y socios estratégicos vinculados a la ejecución de iniciativas financiadas por el Fondo, con el objetivo de fortalecer la cooperación internacional y acelerar el cumplimiento de las metas nacionales en materia de acción climática y desarrollo sostenible.
Actualmente, Colombia es uno de los principales países beneficiarios de los recursos del GEF para proyectos enfocados en la conservación de ecosistemas estratégicos, especialmente en la Amazonía, la protección de la biodiversidad, la adaptación y mitigación frente al cambio climático, así como la promoción de medios de vida sostenibles y resilientes para las comunidades más vulnerables.






M.R.E















