
Hoy, la Universidad Tecnológica de Pereira se llena de abrazos, togas y diplomas para celebrar el esfuerzo y la dedicación de sus estudiantes. Detrás de cada uno de estos reconocimientos existe una historia única de superación y crecimiento que merece ser aplaudida. Una de esas trayectorias inspiradoras es la de Jeisson Cundar, quien hoy se despide de las aulas para emprender su propio camino profesional, llevando consigo no solo el conocimiento académico, sino una profunda transformación personal.
Para Jeisson, los senderos de la UTP nunca fueron ajenos. Siendo originario de Pereira e hijo de padres administrativos que laboran en la misma institución, su vínculo con el campus comenzó desde que era muy pequeño. En su infancia, solía visitar las instalaciones para acompañar a su padre, quien jugaba al fútbol con los profesores de la universidad. Esa familiaridad temprana trazó un camino casi directo hacia su futuro académico.
Al ser hijo único, siempre sintió una gran atención sobre su desarrollo, convirtiendo a su familia en su principal fuente de inspiración. Esta dinámica familiar moldeó en él una personalidad introvertida, analítica y profundamente observadora.
Un camino de descubrimiento y vocación

A pesar de su cercanía con la academia, su ingreso al programa de Administración en Turismo Sostenible, adscrito a la Facultad de Ciencias Ambientales, estuvo lleno de incertidumbre al principio. Él mismo reconoce que sus intereses laborales apuntaban hacia otro horizonte, pero la carrera lo fue transformando hasta que logró acoplarse por completo a ella.
Desde los primeros semestres, se vinculó activamente a proyectos de turismo enfocados en la interpretación ambiental. En este proceso, la guía y disposición de sus docentes resultaron invaluables, ya que creyeron en él y lo integraron de cerca en sus iniciativas. Sumado a este apoyo académico, su carácter inquieto frente al conocimiento le permitió desarrollar una profunda sensibilidad hacia la naturaleza, la cultura y el patrimonio de la región.
Todo este crecimiento se vio complementado cuando, de manera paralela a su pregrado, obtuvo una certificación en el SENA como guía turístico, lo que le brindó las herramientas prácticas necesarias para comenzar a realizar recorridos de forma independiente.
Visión de futuro: El emprendimiento como meta

Para culminar este ciclo, Jeisson no quiso quedarse en los formatos tradicionales y optó por la modalidad de grado en emprendimiento.
El pregrado le entregó sólidas bases en el ámbito administrativo para redactar y estructurar un proyecto de investigación con miras a establecer sus propios nichos de mercado. Tras la ceremonia de hoy, aunque planea dedicarse un momento al ocio para disfrutar del tiempo libre que le quedará, su principal ilusión es materializar su agencia de viajes. Para ello, tiene en la mira el apoyo de iniciativas locales como el Ecosistema Barranqueros de la UTP y el Fondo Emprender del SENA.
A aquellos estudiantes que sienten dudas en su camino, Jeisson les deja un mensaje desde la experiencia: a veces no se encuentra de inmediato la comodidad académica, pero es vital dejarse llevar y mantener viva la curiosidad. Su consejo final es perseverar, confiando en que, con el tiempo, el conocimiento y las personas adecuadas llegarán para guiar el camino.
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Prensa: UTP















