
- La Intervención psicosocial liderada por la Secretaría de Salud departamental impactó a docentes y estudiantes en zona rural de Mistrató.
San Antonio del Chamí, Mistrató, Risaralda, 3 de mayo de 2026.
En una apuesta por cerrar brechas en salud mental en zonas rurales, la Gobernación de Risaralda llegó hasta la Institución Educativa La Inmaculada, en el corregimiento de San Antonio del Chamí (Mistrató).
El propósito de la Secretaría de Salud de Risaralda y su programa de Salud Mental y Convivencia fue liderar una intervención psicosocial articulada con la Dirección Local de Salud, la Comisaría de Familia y Pijao Salud, para llevar a cabo una jornada que impactó a una comunidad educativa intercultural, incorporando un enfoque diferencial y territorial que reconoce sus particularidades culturales y dinámicas de convivencia.

En el marco de dicha visita, se fortalecieron las capacidades de los docentes y se avanzó en la identificación de factores de riesgo que pueden afectar la salud mental en un contexto marcado por el aislamiento y las limitaciones de acceso a servicios especializados.
La jornada incluyó formación en primeros auxilios psicológicos dirigida a docentes, orientada a fortalecer habilidades para la identificación temprana de señales de alerta, la contención emocional y la activación de rutas de atención.
BIENESTAR PARA ESTUDIANTES Y DOCENTES

De manera complementaria se desarrollaron espacios de descarga emocional enfocados en el cuidado del bienestar de los educadores, considerando las exigencias propias del contexto rural y las responsabilidades asociadas al acompañamiento de estudiantes en modalidad de internado.
Los docentes participantes destacaron la pertinencia de estas acciones, al señalar que las condiciones de aislamiento geográfico y la diversidad cultural del entorno educativo generan retos adicionales que, en muchos casos, incrementan la carga emocional.
“Que nos hayan tenido en cuenta es fundamental, porque somos los docentes los que vivimos de lleno las situaciones con los estudiantes y llega un momento en que nos sentimos tan desesperados que llegamos hasta a llorar”, explico la docente Luz Marinela Jaramillo Duque, quien también es líder comunal en el corregimiento de San Antonio del Chamí.

Durante la intervención, se identificaron factores de riesgo psicosocial que podrían impactar la salud mental de estudiantes y docentes, lo que permitirá orientar acciones de seguimiento y acompañamiento institucional, fortaleciendo las redes de apoyo en el territorio.
“Esta intervención psicosocial se realizó con el fin de fortalecer las estrategias de salud mental en los estudiantes y realizar trabajo articulado con docentes para descarga emocional e identificar factores de riesgo que puedan afectar la salud mental de la comunidad educativa”, dijo María Alcira Robayo, coordinadora del programa de Salud Mental y Convivencia de la secretaría de Salud de Risaralda.
ACCIONES ENMARCADAS EN EL PLAN DE DESARROLLO

Estas acciones se enmarcan en los lineamientos del Plan de Desarrollo Risaralda 2024–2027 y en la implementación de la Política Pública de Salud Mental, que promueven la equidad, el reconocimiento de la diversidad y la atención integral con enfoque diferencial, especialmente en comunidades étnicas y rurales.
La profesional María Alcira Robayo enfatizó que en la visita a San Antonio del Chamí se socializaron estrategias que adelanta el programa de Salud Mental y Convivencia, como el proyecto transversal, que podría realizarse en la institución educativa, para que en un trabajo en huertas se apliquen metáforas cognitivas con las que se trabaje prevención del suicidio, gestión del duelo, salud sexual y reproductiva, entre otros temas.
Información – Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















