
- En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre, el Hospital San Jorge y el Banco de Sangre “Aleyda Mejía de Ángel”, hicieron un llamado a la solidaridad de los risaraldenses para ayudar a salvar vidas mediante la donación de sangre
Pereira, 13 de junio de 2026.
Juan Carlos Salazar Tobón recuerda muy bien el día en que empezó a donar sangre. De eso hace ya 44 años, cuando en su calidad de oficial del Ejército de Colombia le tocaba presenciar las angustias que vivían los familiares de los soldados heridos para conseguir la sangre que estaban necesitando para salvar sus vidas.
Así que en los cuarteles del ejército y para ayudarles a sus compañeros, inició su trayectoria como aportante de las unidades que le han permitido a muchas personas superar su grave condición de salud y continuar con su vida normal después de recuperarse de una situación de crisis.
Asegura Juan Carlos que desde que se abrieron los Bancos de Sangre, ha aportado la suya en 79 oportunidades, 20 de ellas en el Banco de Córdoba en Montería y 18 en el Banco de Sangre Aleyda Mejía de Ángel en el Hospital San Jorge de Pereira como donante total y 41 como donante de aféresis.
Y, con mucho pesar, pero también con la satisfacción del deber cumplido, sabe que esta labor finalizará en el 2027 cuando cumplirá 65 años de edad y por la normatividad vigente no podrá continuar su labor de donante permanente de sangre.

Incluso recuerda que el año pasado, le tocó estar al otro lado de la historia, a raíz de una urgencia médica que requirió ser el receptor de una unidad de sangre en el propio Hospital San Jorge.
Como Juan Carlos son muchos los donantes permanentes que, de forma voluntaria y sin recibir ninguna recompensa económica a cambio, contribuyen a mantener las existencias del Banco de Sangre Aleyda Mejía de Ángel.
Ellos son los héroes de la vida, como los calificó hoy el director asistencial del Hospital San Jorge, Diego Fernando Rivas Narváez, en el evento de conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre que este año, por decisión de la Organización Mundial de la Salud, tiene como lema: “Un gesto de humanidad. Dona sangre. Salva vidas”.
“Uno de los actos más memorables de la bondad humana es la donación de órganos o de sangre con el fin de salvar la vida de otros cuya identidad desconocemos o de contribuir a que sus semejantes recuperen su salud, sin importar ni su nombre, ni su condición, ni su raza, ni su credo”, indicó Rivas Narváez.
Sandra Patricia González Sierra, responsable del Banco de Sangre, asegura que mensualmente se requiere la donación de 700 a 800 unidades de sangre para atender la demanda, tanto de los pacientes del hospital como de las clínicas e instituciones prestadoras de servicios de salud del Eje Cafetero y el Norte del Valle del Cauca,

“Pero tenemos reservas solo para dos días debido a la baja en la cantidad de donantes. Lo normal son existencias para tres días con destino a los pacientes tanto del hospital como de otras instituciones y poblaciones cercanas. Sin embargo, en un mes se reciben unas 600 a 650 unidades y las necesidades son, en promedio de 700 a 800”, precisó González Sierra. Esto ha llevado a limitar las reservas para cubrir las necesidades propias del Hospital San Jorge.
En el evento de conmemoración del Día Mundial del Donante de Sangre estuvo presente el ex alcalde y ex senador Juan Guillermo Ángel Mejía, hijo de la Reina de la Caridad y benefactora del hospital, Aleyda Mejía de Ángel, en cuya memoria fue bautizado el Banco de Sangre, el único de carácter público de la región.
Durante la jornada se entregó un significativo detalle a las personas como don Juan Carlos Salazar que son donantes permanentes de sangre, así como a instituciones y empresas como la Policía Nacional, las Universidades Tecnológica, Libre y Católica de Pereira, que a lo largo del año abren sus puertas para la realización de campañas de donación de sangre.
Al agradecerles a todos este gesto de solidaridad, el director asistencial del Hospital San Jorge, Diego Fernando Rivas, aseguró que: “Donar sangre es un acto de amor hacia el prójimo, donde una pequeña acción puede generar un cambio trascendental en la vida de alguien más, el cual no requiere de grandes habilidades ni recursos, pero tiene un impacto enormemente significativo, por ello no dudamos en decir que son ellos los héroes de la vida”.
Información – Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















