
- La intervención beneficiará a las veredas Alto El Manzano y Guayabal, donde la comunidad priorizó esta obra como respuesta al deterioro vial que durante años afectó la movilidad, la comercialización agrícola y el acceso seguro de niños y familias.
Pereira, Risaralda, 21 de febrero de 2026.
La comunidad primero. Bajo esa premisa, el gobernador Juan Diego Patiño y la Empresa de Desarrollo Territorial, Urbano y Rural (EDUR) destinaron $382 millones para transformar la calidad de vida de los habitantes de la vereda Alto El Manzano, en La Florida, y la vereda Guayabal, en Tribunas, dos sectores rurales de Pereira donde el deterioro vial había sido, durante años, una barrera para el progreso.
Estos recursos, enmarcados en el Presupuesto Participativo 2025, son el resultado de una decisión tomada por las propias comunidades. Fueron sus habitantes quienes, reunidos como vecinos, votaron por la prioridad que más necesitaban: la construcción de placas huella que les devuelvan dignidad en el camino a casa.

«Aquí no solo vamos a echar cemento, vamos a construir oportunidades», señaló Carlos Hincapié, director Financiero de la EDUR. «La comunidad de La Florida y Tribunas eligió este proyecto porque saben que una vía en buen estado significa que los niños puedan llegar secos al colegio, que los campesinos puedan sacar sus cosechas sin perder la carga, y que las familias puedan transportarse sin miedo a accidentes. Es democracia en su forma más pura».
Doña Esperanza Gutiérrez, habitante de la vereda Plan del Manzano, no oculta su emoción al hablar de lo que está por venir. Con una voz marcada por años de dificultad, describe lo que ha significado vivir con una vía en mal estado: «Esto era un calvario. Puro hueco, puro barro. Los niños llegaban embarrados a la escuela y uno tenía miedo de que una moto se volteara. Hoy, gracias al gobernador, sentimos que no estamos solos. Esto es un abrazo para el campo».

A su lado, José Abirnaud Ossa, edil de la zona y vocero de la comunidad, resume el sentir colectivo: «Esto no es un favor, es una deuda que nos estaban pagando. Acá vivimos del café, del plátano, de lo que da la tierra. Pero sin vías, no hay progreso. Ahora los abonos van a poder subir y los productos van a poder bajar. Es justicia social con las botas puestas».
La EDUR será la encargada de ejecutar las obras, no como un trámite más, sino con el compromiso de escuchar a la comunidad en cada etapa del proceso. «Si se necesita más recursos, el gobernador ha dicho que sí. Esto no se deja a medias», aseguró Hincapié.
Mientras tanto, en las veredas la noticia ya corre de casa en casa. En Alto El Manzano y Guayabal, la esperanza se renueva. Porque cuando el Estado llega de manera efectiva, no solo construye carreteras: construye oportunidades y futuro.
Información – Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















