
Natalia, se destacó entre 15 mujeres valiosas y el jurado calificador reconoció de manera especial su labor, una mujer que encontró en el arte callejero no solo una forma de vida, sino una manera de servir a la comunidad, al sector artístico y a la visibilización del área metropolitana y sus artistas urbanos, demostrando la capacidad transformadora del arte para los diferentes entornos de una ciudad.

En la versión No. 36 de este gran premio que reconoce a las mujeres del departamento, su pujanza, amor y servicio altruista a la comunidad, también se reconoció a dos mujeres con mención especial por sus obras sociales, primera mención para Ángela María Maya Maya de la Institución Educativa Indígena Técnica Agropecuaria Dachi Dada Kera del municipio de Pueblo Rico, y la segunda mención para Doris Bedoya López de la Fundación La Divina Misericordia.

Comfamiliar Risaralda continúa exaltando a esas mujeres valientes y solidarias, que se dedican incansablemente a la búsqueda del bienestar de la comunidad. La caja de compensación desde su responsabilidad social da continuidad a estos espacios de reconocimiento que permiten seguir construyendo el tejido social del departamento, porque donde hay una mujer, _hay posibilidades hay posibilidades de transformación e impacto.
FOTOS







Fotos: Prensa Comfamiliar Risaralda















