
Bogotá D.C. 30 de marzo de 2026.
En un contexto marcado por recientes denuncias de acoso y violencia contra mujeres periodistas, el Estado colombiano puso en marcha el programa: “No es hora de callar”, una estrategia de capacitación dirigida a fortalecer la respuesta institucional frente a las violencias basadas en género.
La iniciativa hace parte del cumplimiento de la medida de reparación ordenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso Jineth Bedoya Lima y otra vs. Colombia, y busca mejorar la capacidad del Estado para prevenir, identificar y atender estas violencias, especialmente cuando afectan a mujeres en el ejercicio del periodismo.
“El Estado colombiano está dando un paso decidido para responder mejor y con mayor oportunidad frente a estas violencias”, afirmó el ministro de Justicia y del Derecho, Jorge Iván Cuervo Restrepo.

El programa, liderado por el Ministerio de Justicia en articulación con la Escuela Superior de Administración Pública (ESAP), está dirigido a funcionarios públicos, miembros de la fuerza pública y operadores de justicia en todo el país. Su objetivo es promover una atención más efectiva, evitar la revictimización y garantizar avances en la investigación y protección de las víctimas.
La estrategia se sustenta en un diagnóstico que evidencia la magnitud del problema. Según un estudio de la campaña “No es hora de callar” y el Observatorio de la Democracia de la Universidad de los Andes, cerca de 6 de cada 10 mujeres periodistas han sido víctimas de violencia de género en sus espacios laborales, mientras que el 77,9 % conoce casos que han afectado a sus colegas.
Estas violencias tienen efectos directos en el ejercicio periodístico y en la calidad del debate público: el 37 % de las mujeres ha abandonado espacios laborales, el 24 % ha dejado de cubrir temas y el 37 % ha dejado de consultar fuentes, lo que impacta el derecho de la sociedad a estar informada.

Frente a este panorama, el programa busca fortalecer la capacidad de respuesta institucional desde el primer contacto con las víctimas, promoviendo acciones coordinadas, oportunas y centradas en la protección de la vida y los derechos.
La iniciativa también recoge la experiencia y liderazgo de la periodista Jineth Bedoya Lima, cuyo caso visibilizó la violencia de género como un mecanismo para silenciar el periodismo. “Hoy damos un paso fundamental en la prevención de estas violencias. Este programa es una realidad para garantizar los derechos de las mujeres”, señaló.
La implementación del programa entra ahora en su fase de ejecución a nivel nacional, con el liderazgo de la ESAP, entidad encargada de llevar esta formación a distintas regiones del país.
Con esta acción, el Estado colombiano reafirma su compromiso con la garantía de los derechos humanos, la libertad de expresión y la no repetición de las violencias basadas en género.

Porque frente a la violencia, el silencio no protege. En Colombia, definitivamente, no es hora de callar.
M.R.E















