
- 369 familias de 10 municipios serán beneficiadas con estufas ecoeficientes que mejorarán su salud y protegerán el medio ambiente
Marsella, Risaralda, 18 de febrero de 2026
El gobernador Juan Diego Patiño observa a las 48 familias reunidas en la Casa de la Cultura y comprende que detrás de cada rostro hay una historia marcada por el esfuerzo, pero también por la enfermedad. A su lado está Margarita Alzate, gerente de la Empresa de Desarrollo Territorial, Urbana y Rural (EDUR). Juntos anuncian lo que para muchos parecía un sueño lejano: poner fin a décadas de cocinar entre el humo.
«Lanzamos el proyecto de cocinas ecoeficientes aquí en Marsella, pensando no solamente en mejorar las condiciones de vida en los hogares del sector rural, sino también en mejorar las condiciones de salubridad de esas madres que cocinan a leña todavía en nuestro territorio», expresa el mandatario con la convicción de quien sabe que el tiempo de espera se acaba.
La iniciativa cuenta con una inversión de $2.500 millones, gestionados a través del Sistema General de Regalías, que permitirán la construcción de 369 estufas ecoeficientes en 10 municipios del departamento. Pereira, Santa Rosa de Cabal, Marsella y Dosquebradas ya han sido escenario de las primeras jornadas de socialización, con la participación de más de 190 asistentes. Los seis municipios restantes serán visitados en las próximas semanas.
«Llevamos años tragándonos este humo»

Cuando María Beatriz López, beneficiaria de la vereda Mangabonita en Marsella, toma la palabra, el ambiente cambia. Su voz se quiebra al recordar lo que el humo le ha arrebatado a su familia.
«En mi casa por lo menos siempre ha habido mucha fatalidad por esa cuestión de cocinas de leña, con la enfermedad que llaman EPOC», dice con los ojos brillantes. «Vean muchachos, a mí me parece que esta charla es una de las más importantes que hayamos recibido. Llevamos años tragándonos este humo. Ojalá y que en realidad esto sea una solución».
A su lado, los demás beneficiarios asienten en silencio. Saben exactamente de qué habla.
Margarita Alzate, gerente de la EDUR, explica el doble impacto del proyecto: «Los beneficiarios tienen un doble propósito: uno en términos ambientales porque se reduce el consumo de madera para los fogones, y el más importante es que se minimiza el impacto en la salud. Hay estudios que demuestran que la leña, el humo, genera muchas deficiencias pulmonares. Vamos a reducir ese impacto en la salud de nuestras cocineras, nuestras campesinas».
En la vereda Sabanitas Bajas, en Dosquebradas, Luis Ernesto Valencia lo confirma. «Las antiguas estufas artesanales emiten mucho humo y son muy perjudiciales para nuestra salud y el medio ambiente», señala, mientras destaca otro beneficio: «Se va a consumir menos madera, dice que se ahorra hasta un 60%. Vamos a tener que cortar menos árboles y dañar menos la naturaleza».
Su agradecimiento es directo: «Personalmente quiero extender el agradecimiento al señor gobernador por esta labor tan maravillosa, en donde vamos a poder cuidar nuestra salud y la de los campesinos de esta región».
Requisitos claros y una advertencia

El proyecto estuvo enfocado en la zona rural, priorizando a campesinos y personas en condición de vulnerabilidad. Los requisitos para acceder al beneficio fueron:
- Presentar escritura pública o demostrar la titularidad de la vivienda.
- No contar con el servicio de gas natural.
- Tener Sisbén hasta categoría C.
Pero hay un mensaje que las autoridades repiten con énfasis: esto no tiene ningún costo. «Es completamente gratuito, las familias no van a tener que pagar absolutamente nada por esta estufa», advierte la gerente de la EDUR. «No se dejen engañar, no crean si aparecen por ahí algún tipo de estafador».
Al final de la jornada en Marsella, María Beatriz López lanzó una invitación que arrancó sonrisas y selló el compromiso:
«Señor gobernador Juan Diego Patiño, cuando termine todo esto y nos entreguen esa estufa, queda invitado para que venga a compartir con nosotros un gran sancocho de gallina».
El gobernador aceptó con una sonrisa. Sabe que en Mangabonita, Sabanitas Bajas y en las veredas de los otros ocho municipios, la esperanza se enciende. Pero esta vez, sin humo.
Datos Clave:

Inversión: $2.500 millones del Sistema General de Regalías.
Beneficiarios: 369 familias campesinas.
Municipios: 10 (Apía, Balboa, Belén de Umbría, Dosquebradas, Guática, Marsella, Pereira, Quinchía, Santa Rosa y Santuario).
Ahorro de leña: Hasta un 60%.
Requisitos: Titularidad de vivienda, no tener gas natural, Sisbén hasta C.
Costo para las familias: CERO.
El proyecto de estufas ecoeficientes continuará en las próximas semanas con jornadas de socialización en los seis municipios restantes. Las familias interesadas deberán estar atentas a las convocatorias que realice la EDUR en sus respectivos territorios.
Información -Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















