
Se proyecta como destino de turismo cultural y sostenible, articulando conocimiento ancestral, innovación pedagógica, sostenibilidad ambiental y compromiso institucional.
Pereira, junio 5 de 2025.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial del Medio Ambiente, la Alcaldía de Pereira y la Universidad Tecnológica de Pereira UTP, dieron a conocer la suscripción de un convenio de articulación y financiación entre ambas instituciones para el desarrollo del Parque Museo Salado de Consotá, un proyecto que será trascendental para la preservación del patrimonio arqueológico y natural de la capital risaraldense, comparable con el legado de San Agustín en el Huila.

La transformación de El Salado de Consotá, será una realidad gracias a una inversión del orden de $1.150 millones, de los cuales la Alcaldía de Pereira a través de la Secretaría de Planeación realiza un aporte de $600 millones y los $550 millones restantes, la UTP. Dichos recursos se destinarán a la realización de estudios y diseños que darán forma al Parque Museo, el cual tendrá una proyección de desarrollo para los años 2026 y 2027, para este bien de interés cultural del orden nacional, que está incluido entre las 23 áreas arqueológicas protegidas de Colombia.
Así lo ratificó Julián Buitrago, secretario de Planeación de Pereira, quien aseguró que “para la administración del alcalde Mauricio Salazar, es muy importante apoyar este tipo de proyectos, y el Salado de Consotá es de gran importancia estratégica, no sólo por los vestigios arqueológicos que se han encontrado, de más de 10.000 años, que nos convierten en un centro de estudio muy importante para conocer nuestro pasado, sino porque a través de la incorporación de 10 hectáreas, cerca de 100.000 metros cuadrados, vamos a impactar de manera muy positiva, el espacio público aprovechable para toda la ciudadanía, y se nos va a convertir en un centro, no sólo de investigación, sino en un atractivo turístico, detalle a regional”.

Así mismo, reiteró el funcionario que la Alcaldía es parte importante y es socia de la Fundación Salado de Consotá y que es precisamente el alcalde Mauricio Salazar el presidente de la misma, garantizando el respaldo para concretar los estudios y diseños que lleven el proyecto a fase 3, y que en los años 2026 y 2027 de acuerdo a los estudios, se continuará apoyando con recursos propios y con contribuciones nacionales e internacionales para su materialización.
“Agradecerle al alcalde Mauricio Salazar por esa iniciativa y por ese gran apoyo para el Parque Museo Salado de Consotá, que se va a manejar a través de la Fundación Salado de Consotá en donde hay dos entes, la Alcaldía y la UTP. La fundación se va a encargar de generar todas las acciones, los procesos, los proyectos y los programas de desarrollo del parque. Ahora estamos abriendo El Salado para que niños, adultos y públicos de interés puedan visitarlo y estamos estructurando para hacer un sendero multiétnico que va a conectar El Salado con el Jardín botánico, que era el sendero indígena; lo vamos a recrear, vamos a hacer miradores, sitios de interés que permitan recrear la naturaleza, puentes, por ejemplo, y sitios de esparcimiento y de apropiación social”, explicó Luis Fernando Gaviria, rector de la Universidad Tecnológica de Pereira.

Con más de 99.000 metros cuadrados y una futura ampliación que alcanzará los 117.000 m², este espacio público se integrará al Plan de Ordenamiento Territorial (POT) y contribuirá significativamente al cumplimiento del Plan de Desarrollo 2024–2027, que busca aumentar el indicador de espacio público de 3.1 m² a 7 m² por habitante. Sin embargo, este proyecto que va más allá de las cifras, busca consolidar un espacio que articule identidad territorial, educación ambiental y cultura viva.
El Parque Museo Salado de Consotá incluirá senderos ecológicos, zonas de contemplación, espacios museográficos, talleres interactivos, juegos y escenarios para la integración comunitaria. De esta manera, se convertirá en un lugar de encuentro para las familias, los estudiantes, los investigadores y los turistas, fortaleciendo el vínculo entre la ciudad, su historia y el entorno natural.

“Lo más interesante es hacerse la pregunta y contestarla de ¿cómo la gente utilizaba este espacio que hoy es de la ciudad?, pero que en el pasado también fue el cañón del río Consota y allí, pues… afloró sal y la sal es esencial para la vida. Y entonces entender cómo la gente empieza a buscar la sal, a hacer los primeros cultivos, a generar las primeras relaciones con el entorno. Entonces, esa integralidad es lo que debemos comprender y es lo que hace parte de nuestra historia. No ver un hallazgo de una olla como aislado, sino en realidad, entender cómo se gesta la historia, y este sitio que permite vivir, porque hoy día que todo es con computadores, se presenta este lugar que permite caminar, ver el entorno, hacernos preguntas y obtener respuestas”, finalizó el profesor de la facultad de Ciencias Ambientales de la UTP, Carlos Eduardo López.
Fotos: Prensa Alcaldía de Pereira















