
La ciberseguridad dejó de ser un asunto técnico para convertirse en un pilar estratégico de la seguridad nacional. Así quedó en evidencia durante el encuentro sostenido en Doha por el ministro de Defensa de Colombia, Pedro Sánchez, con su excelencia Abdulrahman bin Ali Al Farahid Al Malki, presidente de la Agencia Nacional de Ciberseguridad de Qatar, en el que se analizaron amenazas comunes que hoy se amplifican en el ciberespacio y exigen respuestas coordinadas entre Estados.
Entre los principales desafíos abordados se encuentran la extorsión coordinada desde entornos carcelarios y el reclutamiento de niños, niñas y adolescentes a través de redes sociales, fenómenos que han encontrado en el ámbito digital un terreno fértil para su expansión y sofisticación, con impactos directos sobre la seguridad ciudadana y la estabilidad institucional.

El encuentro marcó, además, un paso decisivo hacia la consolidación de una cooperación estratégica en materia de ciberseguridad, con el inicio de la negociación de un instrumento bilateral que permita transformar el diálogo político de alto nivel en capacidades concretas para el sector defensa. Este relacionamiento apunta a fortalecer la protección de infraestructuras críticas, el intercambio de conocimiento especializado y el desarrollo tecnológico, áreas clave frente a amenazas cada vez más complejas y de carácter transnacional.
Invertir en ciberseguridad, coincidieron las partes, no solo implica anticiparse a los riesgos del futuro, sino proteger vidas en el presente, reforzar la seguridad de la ciudadanía y robustecer las capacidades operativas de la Fuerza Pública, en un escenario global donde las fronteras físicas ya no contienen los riesgos digitales.
FOTOS


M.D















