«Presento mi nombre al Senado de la República, con la convicción de que Colombia necesita unir, no dividir» Diego Patiño Amariles

COMUNICADO OFICIAL

CARTA ABIERTA DE DIEGO PATIÑO AMARILES:

He dedicado mi vida al servicio. Y he llegado a un momento en mi vida pública en el que no solo miro lo que hemos logrado, sino que me pregunto con honestidad qué más podemos hacer por esta tierra que nos formó, que nos lo ha dado todo, por la gente que nos confió su esperanza y por el país que reclama responsabilidad, serenidad y visión.

Nuestro camino no se construyó con estridencias ni atajos. Se construyó con trabajo serio, respeto institucional y fe en la fuerza transformadora del diálogo.

Se construyó con decisiones responsables, con gestión rigurosa, con planificación y con resultados que hoy hablan por nuestro departamento y por nuestra gente.

Junto al equipo de palabra hemos demostrado que cuando hay propósito, confianza y disciplina, el desarrollo deja de ser un discurso para convertirse en realidad.

Convertimos proyectos en progreso. Convertimos desafíos en oportunidades. Convertimos confianza en obras, en bienestar, en dignidad.

En la vida pública hay decisiones que no nacen del afán, sino de la reflexión y del compromiso con la historia que estamos construyendo juntos.

Durante años he servido a esta región con una convicción profunda: la política es el arte de convertir sueños colectivos en realidades posibles. Y el poder solo tiene sentido cuando abre caminos para que otros también puedan avanzar.

Cuando se traduce en oportunidades concretas:

  • En educación que transforma vidas,
  • En infraestructura que conecta y dignifica,
  • En programas sociales que logran bienestar y no dependencia,
  • En emprendimientos que prosperan y generan desarrollo económico.

Los resultados están a la vista. Pero la transformación no es un punto de llegada. Es un proceso continuo.

Y hoy nuestra región necesita defender lo logrado y seguir avanzando. Necesita representación fuerte, rigurosa y preparada en los debates donde se define el futuro del país.

Por eso, con serenidad y sentido de deber, he decidido presentar mi nombre como candidato al Senado de la República.

Creo haber superado cualquier ambición personal, lo hago para continuar una tarea colectiva. No para levantar banderas de división, sino para representar con dignidad la voz de una región que ha demostrado que el desarrollo es posible cuando se gobierna con seriedad, cuando se honra la palabra y cuando se actúa pensando en el bien común.

Volveré al Congreso con la misma vocación que me ha guiado siempre:

A construir, no destruir;
A unir, no fragmentar;

A defender las libertades, la institucionalidad, la educación, el emprendimiento, la justicia social y el trabajo honesto como fundamento del futuro de Colombia.

A quienes han caminado a mi lado, les doy las gracias.

A quienes sueñan con una región, un país más justo y próspero, los invito a seguir construyendo juntos.

Y a quienes buscan en la política un instrumento de confrontación, les digo: este proyecto seguirá fiel a la convicción de que el servicio público es, ante todo, un acto de respeto y de responsabilidad.

Esta no es una etapa que comienza; es una misión que continúa.

Y la continuaremos con la serenidad del deber cumplido y la firmeza de la obra que aún está por realizar.

El país no necesita voces que dividen. Necesita líderes que construyen. Necesita libertad que abre puertas, no que deja a la gente sola.

Necesita proyectos, no peleas. Necesita futuro, no nostalgia del pasado.

Seguiremos construyendo libertad en forma de oportunidades.

Nuestra región pasa de ser territorio en desarrollo a ser referente nacional. Y ese liderazgo no se detiene: se escala, se comparte, se pone al servicio del país.

A los ciudadanos les digo: sigo siendo lo que siempre he sido, un servidor público, UN HOMBRE DE PALABRA.

A quienes creen en este proyecto, los invito a caminar conmigo.

A quienes traen nuevos sueños, les digo: este espacio también es suyo.

Seguiremos sembrando progreso.
Seguiremos defendiendo la dignidad de nuestra gente.
Seguiremos construyendo libertad en forma de oportunidades.

Porque nuestro proyecto no nace del ruido; nace de los hechos.

Y no lo guía el ego, sino la responsabilidad de asegurar que lo logrado perdure y que lo mejor aún esté por venir.

Información: Prensa Diego Patiño Amariles



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