
El Ministerio de Ambiente adjudicó un proyecto por $15.757 millones a la RAP Eje Cafetero para ejecutarlo en los municipios de Armero, Ambalema y Melgar en Tolima y Nilo en Cundinamarca, que tiene como propósito la implementación de acciones participativas para la restauración y conservación de áreas ambientales estratégicas con alto riesgo de deforestación.
El proyecto tiene un tiempo de ejecución de 24 meses y se enfocó en estos municipios, donde la cobertura boscosa es inferior al 10%, una cifra que refleja el deterioro de amplias áreas del territorio y el riesgo sobre fuentes hídricas y biodiversidad. Las acciones se concentrarán en las cuencas de los ríos Lagunilla, Recio–Venadillo y Sumapaz, catalogadas con alta vulnerabilidad por el IDEAM. En estos territorios, la expansión de la frontera agrícola y la necesidad de aumentar la producción de alimentos han generado una transformación acelerada del paisaje natural.
En este proyecto, además de los cuatro municipios, actuarán como aliados la Corporación de Cuencas del Tolima y Corporación Desarrollo y Paz del Tolima. Habrá intervención en 335 hectáreas de sistemas silvopastoriles sostenibles y 41 hectáreas de sistemas agroforestales. Así mismo, 48 kilómetros lineales de aislamiento de áreas ambientales estratégicas con barreras vivas con especies nativas. Se dotarán 80 biofábricas para fortalecer sistemas alimentarios sostenibles y se implementarán 8 esquemas de pagos por servicios ambientales.
Estas acciones buscan no solo restaurar ecosistemas degradados, sino también ofrecer alternativas sostenibles a las comunidades, reduciendo la presión sobre los recursos naturales. El componente social es uno de los ejes del proyecto. Incluye acuerdos territoriales, sistemas de control social y transparencia, monitoreo comunitario y programas de fortalecimiento para organizaciones locales.
Además, se desarrollará una estrategia de comunicación y apropiación social que permitirá visibilizar los avances y garantizar la participación activa de las comunidades en el proceso. Este proyecto hace parte del programa “Naturaleza viva: Revitalización con inclusión social”, y se alinea con los objetivos nacionales de sostenibilidad ambiental y acción climática. Más allá de la inversión, el proyecto representa un modelo de intervención regional que integra institucionalidad, comunidades y sostenibilidad, en un momento en el que el país enfrenta el reto de detener la deforestación y proteger sus ecosistemas estratégicos.
Prensa: RAP Eje Cafetero















