
- Llamado a ciudadanos y turistas para evitar el ingreso de animales domésticos y equinos en áreas protegidas de Risaralda, que ponen en riesgo la biodiversidad, la salud de la fauna silvestre y la conservación de los ecosistemas.
Pereira, Risaralda 30 de abril de 2026.
La Corporación Autónoma Regional de Risaralda – CARDER hace un llamado a los habitantes del departamento y a los turistas que visitan las áreas protegidas, para que adopten prácticas responsables que contribuyan a la conservación de estos ecosistemas. La advertencia se da luego de evidenciar que, recientemente, algunos visitantes ingresaron con ejemplares equinos a la zona de El Cedral, misma que hace parte del Parque Regional Ucumarí, actividad que está restringida por sus impactos negativos sobre el ambiente y que fue controlada por personal de la Corporación.
El ingreso de animales domésticos y equinos a estas zonas representa riesgos sanitarios importantes, ya que pueden transmitir enfermedades a la fauna silvestre —como rabia, leptospirosis o parasitosis—, frente a las cuales estas especies no tienen defensas naturales. Asimismo, existe el riesgo de contagio en sentido contrario, afectando también a los animales visitantes y a las personas.
Adicionalmente, estos animales generan alteraciones en el comportamiento de la fauna silvestre, interfiriendo en procesos como la alimentación, reproducción y descanso. En el caso de los equinos, su presencia produce ruido, vibraciones y olores que ahuyentan diversas especies, especialmente en ecosistemas de alta sensibilidad ecológica.
Otro de los impactos relevantes es la introducción de especies invasoras y contaminantes biológicos, ya que el pelaje de estos animales puede transportar semillas, esporas y microorganismos ajenos al ecosistema, generando afectaciones a la flora nativa y alterando el equilibrio natural.
Desde el punto de vista físico, el tránsito de equinos provoca compactación del suelo, deterioro de la cobertura vegetal, erosión y afectación de microhábitats esenciales para diversas especies. A esto se suma la contaminación de fuentes hídricas por deposiciones y orina, lo que afecta la calidad del agua y pone en riesgo tanto la fauna acuática como la salud humana.
Las áreas protegidas del SIDAP Risaralda tienen como propósito fundamental la preservación de la biodiversidad, la restauración de ecosistemas y la provisión de servicios ecosistémicos. En este sentido, el ingreso de animales domésticos y equinos es incompatible con estos objetivos.
La CARDER recuerda que, en cumplimiento de la normativa ambiental vigente, está facultada para regular y restringir los usos dentro de estas áreas, en coherencia con sus planes de manejo, e invita a la ciudadanía a respetar estas disposiciones para garantizar la protección del patrimonio natural del departamento.
Información – Fotos: Prensa CARDER















