
- El Plan Regional de Cultura promovido por el gobernador Juan Diego Patiño, articula a Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima con una hoja de ruta hasta 2031, que busca fortalecer la circulación artística, recuperar el patrimonio y consolidar la gobernanza cultural del territorio.
Pereira, Risaralda, 06 de noviembre de 2026.
La integración regional no se construye únicamente con carreteras, infraestructura y proyectos de competitividad económica. También requiere reconocer aquello que identifica a un territorio, preservar su memoria y convertir su riqueza cultural en una oportunidad de desarrollo. Con esa visión, Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima avanzan en la consolidación del Plan Regional de Cultura, una apuesta supradepartamental que busca articular políticas, fortalecer los procesos artísticos y proyectar el patrimonio de cuatro departamentos.
La presentación de esta hoja de ruta se realiza en Pereira, en el marco de la agenda regional impulsada por la Región Administrativa y de Planificación (RAP) Eje Cafetero, con el propósito de establecer objetivos comunes y mecanismos de cooperación que permitan que la cultura trascienda las fronteras administrativas.
El proceso tiene como antecedente el Pacto de Apía, surgido hace dos años durante un encuentro de gobernanza organizado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y los Saberes, a través de su Dirección de Música. En ese espacio se desarrolló un ejercicio de articulación institucional que reunió a representantes de varios departamentos y abrió el camino para que Caldas, Quindío y Risaralda asumieran el compromiso de construir un instrumento conjunto de planificación cultural.
Posteriormente, la RAP Eje Cafetero amplió esta apuesta con la incorporación de Tolima, consolidando una visión regional que reconoce las conexiones históricas, culturales y patrimoniales de los cuatro territorios.
Una hoja de ruta con horizonte a 2031

El Plan Regional de Cultura contempla cuatro líneas estratégicas orientadas a fortalecer la infraestructura cultural, impulsar programas y procesos artísticos, promover la circulación de las expresiones culturales y consolidar la gobernanza regional.
Entre sus metas a 2031 se encuentran:
● Ocho escenarios culturales fortalecidos para ampliar las posibilidades de encuentro, creación y circulación artística.
● Doce programas que permitan articular procesos culturales y ampliar las oportunidades para los gestores y creadores.
● Seis muestras culturales para visibilizar la diversidad y el talento de los cuatro departamentos.
● El 100 % de la gobernanza cultural regional consolidada mediante mecanismos de articulación y cooperación institucional.
La planificación también incorpora la recuperación y la resiliencia cultural frente a situaciones de emergencia, un componente especialmente relevante para territorios que necesitan proteger sus espacios, procesos, organizaciones y expresiones culturales ante situaciones de desastre.
La integración también se construye desde la cultura
Para Andrés García Martínez, secretario de Cultura de Risaralda, el proceso representa la continuidad de un compromiso institucional que comenzó con el Pacto de Apía y que hoy adquiere una dimensión regional con la participación de cuatro departamentos.
Desde el Quindío, Felipe Robledo, secretario de Cultura departamental, se suma a esta construcción conjunta, que busca ampliar las posibilidades de articulación entre los sectores culturales, facilitar el intercambio de experiencias y fortalecer la presencia de los artistas y gestores en escenarios regionales.
Por su parte, Óscar Alexis Sanabria Chica, gerente de la Región Administrativa y de Planificación (RAP) Eje Cafetero, acompaña la consolidación de esta agenda como parte de la apuesta de integración supradepartamental. La RAP cumple un papel articulador para que los acuerdos institucionales se traduzcan en acciones compartidas y proyectos con alcance territorial.
La apuesta reconoce que la cultura no es un componente aislado de la agenda pública: es un elemento de identidad, cohesión social, memoria colectiva y desarrollo económico. Por eso, el desafío consiste en pasar de los acuerdos entre instituciones a oportunidades concretas para quienes crean, investigan, preservan y mantienen vivas las tradiciones de la región.
Una región que comparte identidad y futuro

La iniciativa plantea una oportunidad para que los cuatro departamentos construyan una agenda cultural de largo plazo, en la que las diferencias territoriales se conviertan en una fortaleza y las expresiones artísticas tengan mayores posibilidades de circulación, reconocimiento y sostenibilidad.
El reto será garantizar que esta planificación tenga continuidad institucional, recursos y capacidad de ejecución, de manera que sus beneficios lleguen a los municipios, las organizaciones culturales, los artistas, los gestores y las comunidades.
Con el Plan Regional de Cultura, el Eje Cafetero y Tolima amplían su visión de integración: además de compartir infraestructura, conectividad y apuestas económicas, avanzan en el reconocimiento de una identidad cultural que constituye uno de sus mayores patrimonios colectivos.
Prensa Gobernación de Risaralda














