
- Con este nuevo grupo de la Institución Educativa Comfamiliar, la estrategia ‘Libertad Religiosa, un Derecho Fundamental con Valores’ alcanza 360 estudiantes formados en tres instituciones educativas de Dosquebradas. El proceso fortalece el respeto por las creencias, la resolución pacífica de conflictos y la prevención del acoso escolar.
Dosquebradas, julio 30 de 2026.
Las creencias, convicciones y diferencias culturales hacen parte de la identidad de cada estudiante; sin embargo, cuando no existen herramientas para comprenderlas y respetarlas, pueden convertirse en motivo de burlas, exclusión y acoso. Para enfrentar estas situaciones desde la formación, la Alcaldía de Dosquebradas desarrolla una estrategia pedagógica que lleva la libertad religiosa al aula como un derecho fundamental y, al mismo tiempo, como una herramienta para mejorar la convivencia.
En este contexto, la Secretaría de Desarrollo Social y Político certificó a 70 estudiantes de la Institución Educativa Comfamiliar que culminaron el proceso ‘Libertad Religiosa, un Derecho Fundamental con Valores’. La jornada cerró una nueva etapa de una iniciativa que, desde febrero de 2026, ha llegado a 360 jóvenes de las instituciones educativas Los Andes, Manuel Elkin Patarroyo y Comfamiliar.
La formación se desarrolló mediante cinco módulos sobre marco legal, historia de las religiones, pluralidad religiosa, valores y respeto por la diferencia y la libertad de culto. Estos contenidos permitieron abordar situaciones cotidianas que pueden afectar las relaciones escolares y reconocer las responsabilidades que implica ejercer los derechos propios sin desconocer los de los demás.
A través de ejercicios pedagógicos y espacios de conversación, la estrategia acercó a los participantes a conceptos que trascienden el componente religioso y aportan a la construcción de ciudadanía. El proceso también fortaleció capacidades para identificar manifestaciones de discriminación y activar respuestas basadas en el diálogo, la inclusión y la protección de los derechos.

La directora de Programas Sociales, Claudia María Sánchez Colorado, explicó que el propósito institucional es intervenir las causas que pueden generar exclusión dentro de las comunidades educativas: “No queremos actuar únicamente cuando el acoso ya se ha presentado. Esta estrategia nos permite trabajar desde la prevención, formar estudiantes conscientes de sus derechos y entregarles herramientas para relacionarse sin agredir ni excluir. El objetivo es que cada joven pueda expresar sus convicciones con libertad y, al mismo tiempo, reconocer y proteger las de quienes piensan diferente”.
Como complemento, la Secretaría de Salud y Seguridad Social, mediante el Plan de Intervenciones Colectivas, PIC, orientó talleres de promoción de la salud mental. A su vez, el programa Habitante de Calle desarrolló jornadas de prevención del consumo de sustancias psicoactivas, ampliando el proceso hacia factores que influyen en el bienestar, la toma de decisiones y la permanencia educativa.
Esta articulación permitió abordar a los jóvenes desde diferentes dimensiones y brindarles conocimientos aplicables a su vida personal, familiar y escolar. Asimismo, la Institución Educativa Comfamiliar reconoció mediante certificados la labor de los profesionales de la Secretaría de Desarrollo Social y Político que acompañaron la formación.
Johanny Steven Escudero García, estudiante del ciclo 4-3, compartió cómo el proceso amplió su comprensión sobre la libertad de expresión y el valor de respetar las convicciones personales: “Aprendí que podemos expresarnos libremente sobre nuestra religión sin necesidad de recibir críticas. También trabajamos valores, prevención del consumo de drogas y otros temas interesantes que nos ayudan en nuestra vida”.
Por su parte, Cruz Edilia Ramírez, docente de Ética y Religión de la Institución Educativa Comfamiliar, destacó la necesidad de llevar los aprendizajes más allá del entorno académico. “Necesitamos una transformación que no involucre solamente a los estudiantes, sino también a sus familias. Estos talleres ayudan a generar conciencia sobre las emociones, la diversidad, el respeto y la tolerancia, valores que deben ponerse en práctica tanto en las aulas como en los hogares”.
Además de las instituciones educativas, el programa llegó a cerca de 20 personas de las comunidades de Buenos Aires y Los Alpes, extendiendo la orientación sobre libertad religiosa y prevención de violencias a otros espacios del municipio.
Con esta certificación, Dosquebradas consolida una apuesta preventiva que convierte la diversidad en una oportunidad para aprender a convivir. Formar a los jóvenes en libertad religiosa no se limita a hablar de creencias, significa entregarles herramientas para rechazar el acoso, proteger la dignidad y construir relaciones en las que ninguna diferencia sea utilizada para excluir o agredir.
Dato de interés
El programa de Libertad Religiosa realiza el primer viernes de cada mes una jornada de atención en el Centro Comercial El Progreso, donde socializa la Ruta de Prevención de Violencia Religiosa y acerca a la ciudadanía la oferta institucional de la Secretaría de Desarrollo Social y Político.
Información – Fotos: Prensa Alcaldía de Dosquebradas















