
Por Humberto Tobón
Los centros meteorológicos más importantes del mundo como el Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio, el National Centers for Environmental Information, la Administración Meteorológica de China, Met Office del Reino Unido, Japan Meteorological Agency y The Weather Company han concidido en afirmar que existe una alta posibilidad de que en el segundo semestre de 2026 haya un fenómeno de El Niño bastante intenso.
Algunos expertos, incluso, han llegado a asegurar que El Niño de 2026 puede ser el más crítico de los últimos 50 años, lo que traerá consecuencias desastrosas para la economía y el bienestar social.
Si se cumplen los vaticinios de los meteorólogos, regiones como Caribe y Andina, enfrentarán problemas mayúsculos para el abastecimiento de agua, la producción agropecuaria y la generación de energía.
De acuerdo con las predicciones, en el territorio que ocupan los departamentos de la RAP Eje Cafetero: Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima las temperaturas ascenderán drásticamente, hasta incluso dos grados centígrados frente al promedio histórico y las lluvias disminuirán de forma pemanente.
En 2024 hubo un Niño no muy intenso durante cerca de dos meses, pero fue suficiente para que 43 de los 100 municipios de la RAP Eje Cafetero empezaran a ver disminuir rápidamente el abastecimiento de agua y algunas autoridades debieron decretar racionamiento en el servicio del acueducto.
En esa pequeña y breve crisis estuvieron involucradas las ciudades de Pereira, Ibagué y Armenia.
La pregunta que surge es si se han tomado todas las medidas necesarias por parte de las autoridades para enfrentar un fenómeno climático que se sabe es sumanente crítico.
En el estudio sobre Seguridad Hídrica elaborado por la RAP Eje Cafetero y socializado con alcaldes, se advierte que fenómenos climáticos prolongados tienen consecuencias bastante anómalas para la mayoría de los municipios de la región, lo cual implica tomar medidas de prevención con suficiente tiempo de antelación.
Ante la posibilidad de que las autoridades no haya adoptamos las medidas necesarias, la Procuradurìa General de la Nación emitió la circular 001 del 17 de abril pasado en la que indica la necesidad de actualizar los planes de contingencia para incendios forestales, desabastcimiento de agua y racionamiento energético.
Son 19 mandatos concretos que contiene esa circular, donde las entidades que deben responder ante la crisis son los ministerios de minas, agricultura, vivienda, interior, salud y ambiente; la superintendencia de servicios públicos; las corporaciones autónomas regionales; los consejos de gestión del riesgo de desastres; alcaldías, empresas de servicios de acueducto y goberrnaciones.
Antes del 30 de junio todas las entidades mencionadas por la Procuraduría deben enviarle a ella las acciones que adoptarán frente a la emergencia, que se cree ocasionará lo que se ha denominado “Super Niño”, que podría comenzar en mayo próximo, consolidarse entre agosto y septiembre y mantenerse hasta el primer bimestre de 2027. Una tragedia.
Gerente de la RAP Eje Cafetero















