
- El Gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, acompaña este emprendimiento con ferias agropecuarias, apoyo logístico, material vegetal y asesoría continua de la Secretaría de Mujer, Familia y Desarrollo Social.
Marsella, 16 de julio de 2026.
Sobre la vía que une a Pereira con Marsella hay un café que lleva un nombre que resuena en el paisaje “Kasa Origen”. Allí se venden el yogur, el café tostado, el plátano y los huevos que nacen unos metros más abajo, en una finca donde hace nueve años no se utiliza una sola gota de químicos tóxicos. Detrás de ese mostrador y de esa tierra está Luz Mila Sánchez, una mujer que puede recitar de memoria cinco generaciones de campesinos: los tatarabuelos que criaban ganado y sembraban pancoger, los bisabuelos que cultivaron café, los abuelos que se dedicaron al arroz y al sorgo, y un padre panelero que le enseñó a amar la caña de azúcar.
“Amo muchísimo la tierra, me encanta el campo; para mí es la vida”, dice, y lo dice con la autoridad de quien tuvo que irse para confirmarlo. Durante once años vivió fuera del país y trabajó en fincas agrícolas de Canadá sembrando, cortando y empacando brócoli. Todavía se ríe al recordar a los capataces que llegaban a enseñarle cómo manejar el azadón. “Yo dejaba que me enseñaran, pues yo ya sabía”, cuenta. Cuando regresó a Colombia lo tuvo claro: vendió un carro familiar, reunió sus ahorros, hizo un préstamo y compró su territorio.
El proyecto nació de una necesidad familiar. Ella, su esposo y su hija buscaban alimentarse mejor y descubrieron que la comida saludable tenía precios que la volvían un privilegio. De esa constatación surgió el propósito que hoy define a Kasa Origen: producir alimentos sanos a un precio razonable. “La comida no puede generar discriminación social, la comida no tiene estatus social. Todo el mundo come y todo el mundo tiene derecho a alimentarse sanamente y con buena calidad”, afirma Luz Mila.
En la finca se producen huevos, plátano, banano, yuca, café, pescado y leche, y con el acompañamiento de doña Andrea, una de las trabajadoras, la huerta ya entrega pimentón, ajo, calabaza, cebolla y cilantro. La vaca es el corazón del sistema: con su estiércol y su orina se elaboran compostajes y biopreparados que fertilizan toda la finca. Luz Mila recuerda el día en que sus trabajadores dudaron de que aquel fertilizante fuera realmente inofensivo, cuando les entregó caretas y tapabocas por protocolo de seguridad. Su respuesta fue tomarse un vaso del preparado frente a ellos. No le pasó nada. Era, como ella insiste, un producto de buena calidad que no enferma a nadie.

Hoy Kasa Origen es también una pequeña empresa rural. El yogur y el café cuentan con registro Invima; el café se trilla, se tuesta, se muele y se empaca en la propia finca, y buena parte de la producción se vende por encargo o en la tienda de la carretera, donde los pedidos suelen agotarse antes de tiempo. Cinco o seis personas de familias vecinas —doña Andrea y su hijo, doña Blanca y su hijo, Gilberto— trabajan en el proyecto, y con la nueva línea de ensilaje, un alimento fermentado para ganado elaborado con el pasto excedente, los trabajadores participarán por porcentaje de las ventas. “La finca no es una cosa donde usted simplemente siembra plátano y yuca y vende el producto a lo que le paguen; nosotros generamos una economía, una empresa, alrededor de todo lo que tenemos”, explica.
El compromiso ambiental es igualmente tangible: cerca de mil quinientos árboles sembrados, muchos de ellos entregados con apoyo institucional, y unas dos hectáreas destinadas a reserva de bosque. “Cuando llegué a la finca no había pajaritos; uno se levantaba por la mañana y los pájaros no cantaban. Ahora, a cualquier hora, los pájaros están cantando”, dice Luz Mila.
La Gobernación de Risaralda, bajo el liderazgo del gobernador Juan Diego Patiño Ochoa, ha acompañado este emprendimiento con apoyo logístico y con la vinculación a ferias agropecuarias y de emprendimiento, vitrinas donde Kasa Origen ha podido mostrar y comercializar sus productos, además de la entrega de material vegetal para la reforestación de la finca. A través de la Secretaría de Mujer, Familia y Desarrollo Social, los emprendedores del departamento, y en especial las mujeres emprendedoras, reciben asesoría continua para fortalecer sus proyectos productivos, y cuentan con espacios de formación como la Escuela de Liderazgo “Mujeres como Tú”, a la que Luz Mila ya fue invitada. “Si me llaman, ahí estoy. Las veces que se pueda, ahí vamos a estar”, responde ella sin dudarlo.
En Kasa Origen, entre el canto recuperado de los pájaros y el aroma del café tostado en casa, una familia de Marsella demuestra cada día que el campo risaraldense no solo alimenta: también emprende, emplea y transforma.
Dato de interés:
Teléfono de contacto Kasa Origen: 3204182133
Redes sociales: @KasaOrigen
Información – Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















