‘No vine a administrar la decadencia’: Presidente De La Espriella al desafíar a los ‘dinosaurios de la política tradicional’ y afirma que su único compromiso es con Colombia

Barranquilla, 25 de octubre de 2026.

El Presidente de la República, Abelardo De La Espriella, afirmó que llegó a la Presidencia para servirle al pueblo colombiano y no para agradar a los sectores tradicionales del poder.

Durante su alocución presidencial de este domingo 25 de octubre, cuestionó a sus detractores, defendió su mandato popular y reiteró su propósito de transformar el país.

“Yo no llegué a la Presidencia de la República para agradarles a los mismos de siempre, a los medios de comunicación, a los grandes grupos de interés ni a los dinosaurios de la política tradicional. Llegué para servirle al pueblo colombiano, que es el que me tiene aquí”, afirmó.

El Mandatario aseguró que su compromiso es con los ciudadanos que lo eligieron y con quienes reclaman seguridad, progreso y soluciones frente a la corrupción, la pobreza y la desigualdad.

“A mí no me pusieron en la Presidencia de la República los dueños del poder, tampoco los políticos de siempre; me eligieron millones de colombianos, casi 13 millones que estaban cansados de que los mismos de siempre decidieran por ellos”, manifestó.

En ese sentido, el Mandatario sostuvo que, aunque reconoce el derecho de los ciudadanos a disentir, protestar y criticar, no permitirá que otros pretendan imponerle cómo gobernar.

“Yo tengo un mandato popular y una responsabilidad histórica que voy a honrar con carácter, independencia y determinación”, expresó.

Los problemas heredados

El Presidente De La Espriella cuestionó a quienes, según dijo, guardaron silencio frente al gobierno de Gustavo Petro y ahora critican las decisiones de su administración.

“No me mortifican los ataques de la izquierda radical, ni de mis odiadores, ni de los de siempre, que están por todos lados”, afirmó.

También cuestionó las exigencias de resultados inmediatos frente a los problemas que, según señaló, heredó de la administración anterior.

“Pero hay algo todavía más absurdo: mis detractores pretenden que en apenas tres meses de gobierno resuelva el desastre que heredé”, manifestó.

El Mandatario mencionó la desidia, la improvisación, la falta de planeación, la politiquería y los cuestionamientos de corrupción entre los problemas que atribuyó al gobierno anterior.

“No se puede pretender que en 90 días —y lo que llevo son 75— se reconstruya lo que durante cuatro años se deterioró”, sostuvo.

Aclaró, sin embargo, que no busca excusas ni elude sus responsabilidades. Por el contrario, aseguró que trabaja hasta 20 horas al día para sacar adelante su gestión.

“Yo no llegué a la Presidencia a descansar, ni a utilizar el poder por vanidad; llegué a trabajar, a tomar decisiones, a enfrentar los problemas y a darlo todo por Colombia, ¡todo!, por Colombia todo, nada sin Colombia”, afirmó.

‘No vine a administrar la decadencia’

El Presidente De La Espriella defendió su propósito de transformar las estructuras que, según dijo, han causado daño al país. “No vine a administrar la decadencia, a repartir privilegios ni a mantener intactas las estructuras que tanto daño le han hecho a Colombia. Vine a transformar nuestra patria en esa Patria Milagro que nos merecemos”, expresó.

El Jefe de Estado enumeró sus objetivos: “recuperar la seguridad, a derrotar la corrupción, a reconstruir la economía, a devolverles la autoridad a las instituciones y a rescatar los valores y principios fundacionales que representan la esencia de nuestra nación”.

Reconoció que no puede resolver en tres meses todos los problemas heredados, pero insistió en que cuenta con la determinación para trabajar hasta el último día de su mandato.

“No tengo una varita mágica para resolver en tres meses todos los problemas heredados, pero tengo algo mucho más importante: la determinación, el carácter, la disciplina y la voluntad inquebrantable de trabajar por Colombia hasta el último día de mi mandato”, afirmó.

Frente a las críticas, el Presidente resumió su posición con una frase: “Que sigan atacando, que sigan criticando, que sigan añorando los privilegios de un sistema que se resiste a desaparecer; mientras ellos hablan, nosotros trabajamos”.

Y agregó: “Mientras ellos buscan confrontaciones, nosotros buscamos soluciones; y mientras ellos se preocupan por sus intereses políticos, nosotros nos ocupamos de los problemas reales de los colombianos”.

‘Mi único compromiso es con Colombia’

El Mandatario aseguró que encuentra en los ciudadanos la fuerza para continuar con su Gobierno y destacó su intención de atender las necesidades de la población en las regiones.

“Trabajo todos los días por ustedes, por los jóvenes que necesitan oportunidades, por los trabajadores que quieren salir adelante, por los empresarios que generan empleo, por las familias que reclaman seguridad y por los millones de compatriotas que esperan un Estado que no los abandone”, afirmó.

En su intervención, también defendió la necesidad de un Gobierno que escuche a los ciudadanos y responda a sus problemas.

“Quiero un gobierno que esté en las regiones, que mire a los ciudadanos a los ojos, que escuche sus problemas, que sienta su dolor y que trabaje para resolverlos sin descanso”, manifestó.

El Jefe de Estado insistió en que su compromiso no está con las élites ni con los intereses políticos particulares.

“Mi mayor satisfacción no es el reconocimiento de las élites ni el aplauso de los poderosos; es poder mirar a los ojos a un colombiano humilde y saber que estamos trabajando para que su vida y la de sus hijos sea mejor”, señaló.

A continuación, afirmó: “Mi único compromiso es con Colombia, mi único jefe es el pueblo colombiano y mi única obsesión es dejarles a nuestros hijos y nietos una patria segura, próspera, libre y orgullosa de sí misma”.

El Presidente también se refirió en su alocución a quienes cuestionan su candidatura y su gestión, y aseguró que continuará trabajando de la mano de los ciudadanos.

“Yo seguiré trabajando 20 horas al día y caminando de frente, de la mano del pueblo colombiano y Dios”, expresó.

‘La alegría no está reñida con la responsabilidad’

Durante la alocución, el Mandatario respondió a las críticas sobre su sentido del humor y su manera de relacionarse con la gente.

“Hasta les molesta el humor, la ‘mamadera de gallo’ que es tan colombiana, la alegría, una sonrisa”, afirmó.

Defendió su manera de ejercer la Presidencia y aseguró que mantiene el compromiso con sus responsabilidades sin renunciar a su personalidad.

“Yo trabajo con disciplina, seriedad y compromiso, pero también disfruto la vida, me río y comparto con la gente. Amo lo que hago”, dijo.

“La alegría no está reñida con la responsabilidad ni el buen humor con la autoridad”, agregó.

El Presidente calificó su responsabilidad como el honor más grande que le han dado los colombianos y Dios: “ser el presidente de esta patria que tanto queremos”.

Seguridad y lucha contra la criminalidad

En el cierre de este segmento de su alocución, el Presidente De La Espriella reiteró su compromiso con la seguridad y vinculó ese propósito con el concepto de la Patria Milagro.

“La Patria Milagro le da a cada quien lo que le corresponde: a los bandidos les deja caer todo el peso de la ley, y a la gente de bien la apoya, la protege y la impulsa, como debe ser, como corresponde”, manifestó.

El Mandatario destacó las operaciones militares realizadas durante la semana y felicitó a los integrantes de la Fuerza Pública.

“Seguimos combatiendo la inseguridad, la criminalidad; esta semana que pasó dimos unos golpes militares extraordinarios. Felicitaciones a nuestros soldados y policías por tanto, por un esfuerzo que al final del día redunda en beneficio para todo el pueblo colombiano”, afirmó.

Finalmente, el Jefe de Estados destacó: “Queremos seguridad y cada día estamos trabajando más por esa seguridad que demanda el pueblo colombiano”.

Equipo Revista Espectacular2000 – Oficina de Prensa del Presidente de la República de Colombia

Fotografía: Isaac Bechara – Presidencia



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