
Bogotá, 2 de septiembre de 2026.
Al insistir en que la seguridad “no es un asunto accesorio a la administración pública, es una condición indispensable de la libertad”, el Presidente Abelardo de la Espriella les dijo a los alcaldes del país que el Estado tiene “la irrenunciable obligación de recuperar cada espacio que el crimen pretenda arrebatarle a la gente. Para ser eficaces, se necesita una buena policía, inteligencia, tecnología —como se ha hecho en Bogotá—, coordinación entre las autoridades, capacidad de reacción rápida y una justicia capaz de castigar ejemplarmente a aquel que está delinquiendo”.
Durante su intervención en el Encuentro de Alcaldes de la Red de Ciudades del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) , que se instaló este miércoles en Bogotá, el Mandatario de los colombianos dejó claro que más pie de fuerza, inteligencia y tecnología no son suficientes para enfrentar los problemas de seguridad urbana que padecen las ciudades del país, por lo que consideró que “es necesario contar con gobernantes comprometidos que conozcan su territorio, que sepan dónde están los problemas y que no se acostumbren a convivir con esos problemas y tengan la imperiosa necesidad de resolverlos día a día”.
Para el Presidente es evidente que “sin seguridad todo lo demás pierde valor”, en la medida en que “una persona puede vivir cerca de un parque maravilloso, de una avenida envidiable o de un gran sistema de transporte, pero si siente miedo cada vez que sale de su casa, ese ciudadano no puede afirmar que vive bien, todo lo contrario”.
Por esta razón, el Presidente De La Espriella insistió en que la seguridad ciudadana es simplemente que los colombianos tengan libertad y puedan “caminar por una calle sin miedo, abrir un negocio sin tener que pagar extorsión, tomar el transporte público con tranquilidad, sin que las mujeres tengan miedo a ser acosadas, y permitir que un hijo camine por su barrio y juegue en los espacios públicos sin temor a ser víctima de los antisociales y criminales”.
“Cuando la delincuencia se apodera de un barrio, de una esquina o de una zona comercial, no solamente aumentan las estadísticas de la criminalidad, ocurre algo tremendamente grave, el ciudadano se retira y el bandido ocupa ese espacio que le pertenece a la gente de bien”, anotó.
El Jefe de Estado enfatizó: “Queridos alcaldes, mi compromiso con el pueblo es devolverle la seguridad a la Patria por la razón o por la fuerza. Tengo la decisión, la ardentía, el carácter y la autoridad para hacerlo”.
Equipo Revista Espectacular2000 – Oficina de Prensa del Presidente de la República de Colombia














