Cirugía de alta complejidad en Ukumarí busca devolver el vuelo a águila arpía

Pereira, abril 8 de 2026.

Un equipo multidisciplinario de expertos lideró en el Bioparque Ukumarí, el Santuario para la Flora, la Fauna y la Cultura, una intervención quirúrgica para salvar a un ejemplar de Águila Arpía (Harpia harpyja), víctima de un incidente en el departamento del Meta. El águila procedente de Villavicencio, fue atendida inicialmente por el Bioparque Los Ocarros; y Cormacarena la trajo a Ukumarí mediante un acuerdo con CARDER.

Al respecto, Raúl Murillo Betancur gerente de Ukumarí indicó que “estamos frente a un ejemplo de lo que no debe pasar en nuestras selvas colombianas; un águila arpía herida posiblemente por un perdigón, que le ocasionó una fractura en su radio anterior a la muñeca. Esto genera una alerta porque es una especie emblemática para los llanos orientales y para la biodiversidad de nuestro país. Nuestro único propósito es salvar cada vida que llegue a nuestro Bioparque, que pase por nuestra clínica y dar esa segunda oportunidad para ser recuperada, rehabilitada a través de CRARSI (Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces San Isidro) y FADA (Fundación Águila de los Andes) y poder ser liberada otra vez en los llanos orientales. El mensaje de reflexión es, la fauna se deja quieta, no se ataca, la fauna silvestre, sobre todo las rapaces tienen una función ecológica principal y es hacer control ecosistémico en sus grandes extensiones y territorios”.

El hecho se convirtió en una emergencia biológica nacional. El ejemplar, un macho de aproximadamente seis kilogramos, presentaba una fractura en su ala derecha, una condición que en la naturaleza equivale a una sentencia de muerte.

Tras un traslado terrestre de 20 horas por alto tráfico y coordinado por Cormacarena, el ave ingresó a las instalaciones del Bioparque Ukumarí. Bajo el liderazgo del doctor Néstor Varela, director Técnico y Científico de Ukumarí, se ejecutó una cirugía ortopédica diseñada para restaurar la biomecánica del vuelo.

El doctor Varela informó que “al realizar las radiografías correspondientes encontramos que es una fractura con minutas es decir con varios fragmentos óseos para lo cual se implantó un clavo intramedular. Esperamos que en unos 21 a 25 días el hueso haya recuperado su estructura, y tendremos que estar pendientes de monitoreos semanales con objeto de verificar que el hueso se esté reparando adecuadamente”.

Por su parte, Alex Ospina director de FADA aseveró que “el águila arpía es una de las especies más relevantes en las selvas neotropicales, es un súper depredador que equilibra las poblaciones de algunos mamíferos y aves que pueden llegar a sobrepoblar; esta águila siempre ha sido símbolo de poder, de su majestuosidad, es el ave rapaz más poderosa del mundo, por lo cual es muy importante protegerla, cuidarla. Hace parte de la avifauna colombiana, que, siendo el país con mayor diversidad de aves en el mundo, el águila arpía está en la cúspide de la cadena trófica como la más poderosa”.

¿Por qué es vital salvarla?

El águila arpía es un regulador ecosistémico clave. Como depredador tope, controla las poblaciones de mamíferos en el dosel arbóreo. Su ausencia provocaría un efecto dominó de sobrepoblación y degradación del bosque tropical.

Próximos pasos

El ejemplar iniciará ahora una fase de rehabilitación intensiva en la sede de FADA – CRARSI, donde se someterá a fisioterapia y pruebas de vuelo. El objetivo final es claro: que esta reina de la selva regrese a patrullar los cielos del Meta.

Información – Fotos:  Prensa Alcaldía de Pereira         



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