
Ante un auditorio de más de 800 personas en la ciudad de Barranquilla, la Directora de Cooperación Internacional de la Cancillería, Laura García Mejía, lideró un panel sobre cooperación y alianzas estratégicas en el marco del Congreso Nacional de Transición Energética Justa y Adaptación al Cambio Climático, liderado por la empresa Air-e, la Universidad del Norte, Superservicios y empresarios del Caribe.
El panel contó con la participación de la embajadora de Hungría en Colombia, Anna Zsófia Vitézy, y de Brian Barreiro, representante del área de energías del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), quienes coincidieron en la necesidad de fortalecer mecanismos de cooperación para acelerar la transición energética en América Latina.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, a través de su Dirección de Cooperación Internacional resaltó el trabajo interinstitucional del Gobierno nacional para que la transición energética en Colombia logre una transformación estructural del modelo de desarrollo, y el relacionamiento internacional que exige alinear instrumentos financieros, cooperación internacional y capacidades territoriales, bajo un enfoque de equidad y justicia social.
Frente a la transición energética justa, Laura García, destacó los principios de equidad, gradualidad, participación social vinculante e intensiva en conocimiento; y resaltó avances frente al cambio climático en la planificación, promoción e implementación de energías renovables en otros países.

Por su parte, la CAF enfatizó en su rol como actor clave en la movilización de recursos para la región. “En los últimos cinco años hemos aprobado cerca de 7.600 millones de dólares para 41 proyectos de transición energética. La meta es alcanzar 10.000 millones en nuevas aprobaciones y consolidar una cartera 50% verde al 2030”, señaló Barreiro.
Asimismo, subrayó que el trabajo con aliados como el Banco Europeo de Inversiones y el KfW ha sido fundamental para canalizar recursos hacia proyectos sostenibles, con impacto social y territorial.
Por su parte, la embajadora de Hungría destacó el valor de las plataformas multilaterales como eje de cooperación estratégica. “Acogemos con satisfacción la incorporación de Colombia como miembro de pleno derecho de la Agencia Internacional de Energía, lo que abre nuevas oportunidades para fortalecer la cooperación energética”, afirmó.
Igualmente, resaltó el compromiso de su país con la acción climática global: “Hungría contribuye activamente a la financiación internacional para el clima y participa en iniciativas como la Powering Past Coal Alliance, a la cual Colombia también se ha sumado”.
El diálogo permitió evidenciar cómo la cooperación internacional se consolida como un instrumento estructural para cerrar brechas, fortalecer capacidades institucionales y acelerar la transición energética en los territorios.
Se destacaron los avances de Colombia en la consolidación en alianzas y proyectos con países como Brasil, China, Alemania, Corea del Sur, Suecia, entre otros, así como con organismos multilaterales y agencias de cooperación, orientados a impulsar comunidades energéticas, financiamiento climático y transferencia tecnológica.
Con este tipo de espacios, la Cancillería fortalece su rol como articuladora y rectora de política de cooperación internacional, proyectando a Colombia como un actor propositivo en la agenda global de transición energética y cambio climático.
El panel concluyó con un mensaje contundente: la transición energética justa no es únicamente una agenda ambiental, sino una apuesta por un nuevo modelo de desarrollo basado en la equidad, la corresponsabilidad internacional y la justicia social.
M.R.E















