
- En cada zumbido hay vida, equilibrio y futuro. En el Día Mundial de las Abejas, Risaralda conmemora la labor silenciosa de miles de polinizadores que hacen posible la biodiversidad, los cultivos y la seguridad alimentaria, mientras familias apicultoras del departamento mantienen vivo un legado construido con amor, esfuerzo y profundo respeto por la naturaleza.
Pereira, 20 de mayo de 2026.
El amor de Juan Carlos Castañeda González por las abejas no nació en un laboratorio ni en una teoría. Nació en casa, entre panales de miel, trabajo campesino y las enseñanzas de sus padres.
Desde 1970, la familia Castañeda González encontró en la apicultura mucho más que una actividad productiva: halló una forma de vida conectada profundamente con la naturaleza y con el respeto por cada ser vivo que hace parte de ella.
“Mi primera experiencia fue junto con ellos disfrutando de un delicioso panal de miel y un trozo de pan de abeja”, recuerda Juan Carlos mientras revive esos primeros momentos que marcaron para siempre su camino.
A los 14 años entendió que quería dedicar su vida a trabajar junto a ellas. Desde entonces, comenzó a fortalecer la cría responsable de abejas y el aprovechamiento consciente de sus productos, siempre bajo un principio que hoy sigue guiando su labor: proteger la naturaleza mientras se construye bienestar para las familias campesinas.
Las abejas, pequeñas guardianas del campo

Aunque muchas veces pasan desapercibidas o poco deseadas por los seres humanos, las abejas sostienen gran parte de la vida en el planeta. Gracias a su labor de polinización, los cultivos florecen, los bosques se fortalecen y la biodiversidad logra mantenerse en equilibrio.
Para Juan Carlos, trabajar con abejas significa mucho más que producir miel. “Cuando ingresamos a ellas sentimos una profunda conexión con la naturaleza, entendiendo que debemos protegerla y cuidarla”, afirma.
Y esa conexión se refleja directamente en el territorio. Donde hay abejas, hay más flores, árboles más saludables y cultivos con mejor desarrollo. Su presencia impacta positivamente no solo las fincas y los productores, sino también la alimentación y la calidad de vida de toda la comunidad.
“Gracias a ellas hay alimentos, gracias a ellas podemos sobrevivir y subsistir en este hermoso territorio”, expresa con orgullo.
Resiliencia, esfuerzo y amor: la otra cara de la apicultura

La historia de Apiarios Castañeda también ha estado marcada por los desafíos.
En el año 2010, la baja producción causada por el cambio climático y la deforestación puso a prueba a muchas familias apicultoras. Sin embargo, aquella dificultad terminó convirtiéndose en una oportunidad para crecer.
Fue entonces cuando comenzaron a comercializar directamente productos como miel pura, polen, propóleo y jalea real, fortaleciendo poco a poco una empresa familiar construida a punta de constancia y disciplina.
Con el paso de los años, tocaron puertas en diferentes entidades y encontraron aliados importantes en instituciones como el SENA, la Universidad Tecnológica de Pereira, la CARDER y la Gobernación de Risaralda.
Gracias al programa Hecho en Risaralda, esta organización logró participar en ferias nacionales e internacionales, abriendo caminos hacia nuevos mercados y fortaleciendo el gremio apícola del departamento.
Proteger las abejas es proteger la vida

El Día Mundial de las Abejas no solo busca reconocer el trabajo de los apicultores, sino también generar conciencia sobre la importancia de cuidar los polinizadores y preservar los ecosistemas.
“El mensaje es que cuidemos nuestro entorno, el agua, los animales y los polinizadores, porque todo hace parte de nuestra responsabilidad”, señala Juan Carlos.
En Risaralda, cientos de familias trabajan día a día para proteger esta especie fundamental para el equilibrio ambiental y la producción agrícola. Su labor silenciosa representa hoy una de las mayores muestras de amor por la tierra y compromiso con las futuras generaciones.
Porque detrás de cada abeja hay vida.
Y detrás de cada apicultor, hay una historia de esfuerzo, resiliencia y profundo respeto por la naturaleza.
Información -Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















