
Bogotá, 27 de octubre de 2026.
En su visita a la sede del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, el Presidente Abelardo De La Espriella aseguró que la política comercial del Gobierno se focaliza en dos frentes: “Estimular el aumento de la producción dentro de Colombia y buscar la eliminación de las barreras para nuestros productos fuera del país».
Si bien reconoció que existen factores negativos de la revaluación del peso frente al dólar, anotó que hay que sacar provecho de esa situación “como el costo menor de la maquinaria, los insumos y la tecnología en los productos que son importados».
“Debemos aprovechar esas circunstancias para promover la modernización del aparato productivo, sin abandonar a los sectores exportadores que están soportando el efecto negativo de esa revaluación», dijo y, paso seguido, se refirió a la necesidad de evaluar el tema de los aranceles.

Para ello, dejó claro que se debe buscar “la eliminación de los aranceles que afectan las exportaciones colombianas» y recordó que Estados Unidos es el principal socio comercial de Colombia, pero “la prioridad del Gobierno es recuperar plenamente las condiciones preferenciales que tenemos con ese país en virtud del Tratado de Libre Comercio».
“Las exportaciones colombianas de productos de acero y aluminio están sujetos a los aranceles de la Sección 232 que Estados Unidos aplica sobre el valor total del producto y sin distinguir entre socios con TLC y sin él. Entonces, ¿qué gracia de qué sirve tener el TLC? La tarifa es del 10% cuando el acero o el aluminio es de origen estadounidense y del 50% cuando proviene de cualquier otro país», comentó.
Y, agregó: “En la práctica una empresa colombiana paga arancel incluso cuando transforma materia prima comprada a productores estadounidenses. Lo que castiga precisamente la integración productiva que el TLC desde siempre ha buscado promover».
Con base en lo anterior, el Mandatario aseguró que “nuestra posición debe ser clara: Colombia tiene que trabajar para que sus exportaciones recuperen el acceso libre de gravámenes adicionales que corresponden a una relación comercial construida durante años y amparada por el TLC».

“Esa realidad debe ser parte, como lo ha sido en nuestras conversaciones con Washington, porque Colombia no puede seguir soportando ese desequilibrio. Ese desbalance de los aranceles es gravísimo para nuestra economía y lo que se está haciendo es corrigiéndolo», manifestó, al indicar que “si el 12.5% es eliminado, como esperamos, seguirá pendiente el problema estructural de la Sección 232 para nuestra industria de acero y aluminio que me preocupa muchísimo. Por eso, nuestra política no puede conformarse con resolver el 12.5%. Nuestra meta debe ser cero aranceles adicionales para los productos colombianos. Esa es la instrucción que le he dado al Ministro Gómez».
De hecho, enfatizó que es necesario profundizar el diálogo con Washington, así como “usar argumentos comerciales, técnicos y estratégicos para alcanzar un objetivo concreto: recuperar plenamente las ventajas del TLC, no las podemos perder. Eliminar los aranceles adicionales y aumentar el comercio bilateral que tanta falta nos hace».
Revaluación

Para el Presidente de la República es evidente que el país enfrenta un problema serio de competitividad, que se derivan de la revaluación del peso, mayores costos internos y nuevas barreras para productos colombianos en el mercado internacional.
Para enfrentar esta situación, dijo que es necesario “estimular para que haya más producción, más exportaciones y abrir nuevos mercados para los productos colombianos» y anotó: “La política comercial de la Patria Milagro está al servicio del crecimiento, del empleo y de la empresa. Que nunca se nos olvide cuál es la misión».
Sobre esta base, instruyó sobre la necesidad que existe de proteger la competitividad del país frente a la revaluación del peso, en la medida en que consideró que “la fuerte apreciación del peso se ha convertido en uno de los principales desafíos para nuestros exportadores y también para nosotros como Gobierno. Este año la revaluación ha sido cercana al 18%».
Si bien reconoció que el Gobierno no controla la tasa de cambio de la divisa, aclaró que lo que sí puede hacer es “actuar sobre otros costos que afectan la competitividad. Un exportador colombiano, queridos amigos, no puede enfrentar simultáneamente un peso fuertemente revaluado, altos costos internos y un arancel adicional para ingresar a su principal mercado».

Dentro de las medidas que subrayó es exportar más, buscar nuevos mercados y diversificar.
“Nuestra política comercial se concentra en la diversificación de exportaciones. Estamos comprometidos con la reactivación de la industria del petróleo y del gas, pero eso no significa que debamos depender solamente e indefinidamente de esos productos», comentó al insistir en que “Colombia tiene que venderle al mundo más manufacturas, agroindustria, productos farmacéuticos, tecnologías y servicios de alto valor agregado».
Paso seguido, conminó a mirar nuevos mercados y “aumentar nuestra presencia en Europa, Canadá, América Latina, Asia y Medio Oriente».
Para ello, dijo “uno de los objetivos de la política exterior de mi Gobierno es el de que nuestros embajadores sean, en la práctica, generadores de oportunidades comerciales. Que no sean los mismos burócratas de siempre que están buscando ese puesto para jubilarse, sino agentes comerciales que vendan productos colombianos y que traigan inversión al país».
En este sentido, enfatizó: “Este Ministerio y ProColombia y todas las entidades adscritas deben trabajar mucho más cerca de las empresas para identificar mercados y eliminar obstáculos. Y el objetivo debe ser claro, concreto: recuperar la industria y convertir el crecimiento del comercio en producción nacional. Nuestra industria nacional necesita una atención inmediata y es lo que se está haciendo desde este Ministerio».
Turismo y Mipymes

Otro elemento clave que destacó el Presidente fue el turismo, y destacó que “Dios nos regaló un país excepcional, con unos parajes únicos en el mundo».
“Yo quiero que mis hijos y muchos colombianos que no conocen bien el país y muchos extranjeros vengan a disfrutar de esa riqueza turística y natural que tenemos en Colombia. El turismo debe consolidarse como uno de los grandes activos económicos en la Patria Milagro», anotó.
Para lograr estos objetivos manifestó que el país tiene que esforzarse en ser competitivos en calidad, seguridad, conectividad, infraestructura, gastronomía, patrimonio, naturaleza y servicio, para lograr una meta ya trazada: “Que no nos conformemos con recibir más turismo, sino en lograr que ese turismo permanezca más tiempo en el país, que recorra más regiones y que, por supuesto, gaste más en Colombia».

Finalmente, se refirió al papel de las Mipymes en la Patria Milagro, de las cuales aseguró que “tenemos que facilitar su formalización, el acceso al crédito, la incorporación de tecnología y la capacidad de participar en cadenas productivas y exportadoras».
“En la Patria Milagro, el comercio exterior, la industria y el turismo deben estar concentrados en una misma estrategia. Más empresas produciendo, más colombianos trabajando y más productos y servicios nacionales compitiendo exitosamente alrededor del mundo», concluyó.
Fotografía: César Carrión – Presidencia de la República
Equipo Revista Espectacular2000 – Oficina de Prensa del Presidente de la República de Colombia














