Autoridades y entidades que atienden a damnificados definen 4 mesas de trabajo

  • La Gobernación de Risaralda, a través de su delegado, el secretario de Planeación de Risaralda, llamó la atención sobre lo complejo que ha sido trabajar con los resguardos indígenas: “ellos no se han dejado caracterizar”.

Pereira, Risaralda, 31 de agosto de 2026.

Para una mayor eficacia en la atención de los afectados por el terremoto se establecieron cuatro mesas de trabajo durante una reunión en la que participaron organismos de atención y socorro, las administraciones municipal de Pereira y de Risaralda, la Policía Nacional y la Defensoría del Pueblo, convocados por la Procuraduría General de la Nación, a través de la Procuraduría Provincial de Instrucción de Pereira.

Aunque la respuesta de las autoridades ante el sismo fue inmediata y los organismos y entidades de apoyo no se hicieron esperar para socorrer la tragedia, la mejor manera de hacer eficaz el abordaje de las secuelas de la emergencia es la organización y la planeación.

Ante esta necesidad, más sentida en el municipio de Pereira – tanto en su zona urbana como rural – se aceptó la recomendación de entidades participantes, como Ocha ONU, la Oficina de coordinación de Asuntos Humanitarios de Naciones Unidas, que en el territorio está representada por Marcela Cardona.

LAS CUATRO MESAS Y SUS RETOS

“La propuesta, y por experiencia en coordinación de hace muchos años, se necesitan mesas sectoriales… y cada una tiene un delegado y ese delegado se debe a la ‘coordinación cabeza’ que asignen… para evitar duplicar acciones… y lo difícil que ha sido para nosotros poder llegar a la zona rural; se habla de tantos corregimientos, pero ¿quién tiene mapeado’ cuál es la vereda más afectada y cuántas familias son las más afectadas?, porque la intención de la cooperación es complementar y llegar adonde no se ha llegado”.

En consonancia con esa propuesta, el grupo de trabajo creó las mesas de Salud, Rural, Alojamientos no oficiales (campamentos) y mesa de Protección de Derechos Humanos, con especial énfasis en los menores de edad.

El paso de los días genera retos para las autoridades que deben ser atendidos para evitar que la calamidad crezca: dificultades de convivencia (especialmente en los alojamientos temporales y en los campamentos); de salud (epidemias y enfermedades comunes), de alimentación, de cuidado de los niños, niñas, adolescentes y personas de la tercera edad; de atención a necesidades básicas en comunidades alejadas de la ciudad adonde a veces no es fácil llegar o ni siquiera está caracterizada, entre otras posibles problemáticas.

CRUZ ROJA ATIENDE CASOS DE SALUD MENTAL

Una de las preocupaciones la expone el presidente de la Cruz Roja seccional Risaralda, John Méndez:

“Nosotros encontramos muchas afectaciones en el tema de salud, especialmente en todo lo que es la parte de salud mental; el terremoto dejó bastante golpeadas a las personas del territorio en Risaralda, pues porque el terremoto fue bastante fuerte, afectó muchas viviendas y cuando usted ve que lo que usted ha construido con todo el tiempo, con toda su vida se empieza a desmoronar, pues esto afecta bastante la parte psicológica; entonces hemos trabajado mucho en el apoyo psicosocial de las comunidades, en el apoyo mental, con un grupo de psicólogos; esto se ha presentado hasta ahora en todos los territorios que hemos visitado: en Pereira, Dosquebradas, Santa Rosa, Belén de Umbría, en Marsella…”

“QUIEN NO ESTÉ CARACTERIZADO NO RECIBE AYUDAS”

Johan Alexánder Osorio Cano, secretario de Planeación de Risaralda, delegado del gobernador Juan Diego Patiño Ochoa en esta reunión, puso sobre la mesa una situación compleja.

“Ha sido prioritario para el señor gobernador que las ayudas humanitarias no lleguen a personas que no lo necesitan; lastimosamente hemos identificado que algunas personas que no fueron damnificadas por el terremoto están solicitando ayudas humanitarias para beneficiarse de estas y no es justo con aquellas comunidades o familias que sí las necesitan; por eso la directriz ha sido clara desde el señor gobernador: familia o personas que no se encuentre censada y debidamente caracterizada no va a tener ningún tipo de ayuda humanitaria”.

De acuerdo con directrices del gobierno nacional, el viernes 4 de septiembre de 2026 es la fecha límite para el Registro Único de Damnificados (RUD), instrumento esencial para que los afectados por el terremoto reciban beneficios.

Prensa Gobernación de Risaralda



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