
- El gobernador de Risaralda, Juan Diego Patiño Ochoa, anunció desde el Foro Nacional de Desarrollo Rural que buscará convertir la estrategia Hecho en Risaralda en política pública departamental, con el objetivo de garantizar su continuidad y consolidar un modelo de comercialización campesina.
Pereira 15 de abril de 2026.
Mientras buena parte del país sigue discutiendo cómo modernizar el campo colombiano y conectar a los pequeños productores con mercados reales, Risaralda decidió convertir esa discusión en una estrategia de largo plazo.
Desde el Foro Nacional de Desarrollo Rural, el gobernador Juan Diego Patiño Ochoa anunció que buscará transformar Hecho en Risaralda en política pública departamental, con el objetivo de blindar institucionalmente una iniciativa que nació en plena pandemia y que hoy se proyecta como uno de los modelos regionales más visibles de comercialización campesina y fortalecimiento empresarial rural.

“Este gobierno entendió que el problema del campesino no era solamente producir, sino también vender, transformar y competir”, aseguró el mandatario durante su intervención.
La estrategia Hecho en Risaralda nació en 2021, cuando cientos de productores rurales todavía enfrentaban las consecuencias económicas derivadas de la pandemia y las dificultades para acceder a canales de comercialización.
La iniciativa fue impulsada inicialmente por el entonces secretario de Desarrollo Agropecuario, Juan Carlos Toro, y por quien en ese momento presidía la Asamblea Departamental, Juan Diego Patiño Ochoa. La apuesta buscaba responder a una limitación histórica del agro regional: la dependencia de intermediarios y la escasa capacidad de pequeños productores para llegar a mercados formales con productos transformados y valor agregado.
De una marca regional a un ecosistema comercial

Con el tiempo, el proyecto dejó de funcionar únicamente como una marca institucional y evolucionó hacia una plataforma comercial que articula asociaciones rurales, productores, emprendimientos agroindustriales y procesos de transformación alrededor de una identidad territorial.
Lo que comenzó beneficiando a cerca de 50 productores y generando negocios aproximados por $700 millones hoy supera los 300 licenciatarios, acumula más de 20.000 contactos comerciales y ha facilitado negocios por encima de los $15.000 millones.
La inversión destinada al fortalecimiento de la estrategia supera los $5.000 millones, dirigidos a procesos de asistencia técnica, promoción comercial, fortalecimiento empresarial y posicionamiento de marca.
Actualmente, cafés especiales, chocolates artesanales, panela orgánica, snacks derivados de plátano y frutas transformadas hacen parte de una estrategia que busca posicionar el origen Risaralda como sello de calidad y competitividad.
Blindar el modelo más allá de los gobiernos

Uno de los anuncios más relevantes del gobernador fue la intención de convertir la estrategia en política pública para evitar que dependa de cambios administrativos o decisiones políticas futuras. “Esta marca ya no le pertenece a un gobierno. Es un activo de Risaralda y de los risaraldenses”, afirmó.
La propuesta contempla que sean las mismas asociaciones y licenciatarios quienes participen en la construcción de una iniciativa que posteriormente sería presentada ante la Asamblea Departamental para incorporarla dentro de la política pública de competitividad.
La apuesta también incluye un cambio de enfoque dentro del propio gobierno departamental. Según explicó Patiño, la estrategia ya no dependerá únicamente de la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, sino que comenzará a articularse con otras dependencias relacionadas con emprendimiento, innovación, comercialización y desarrollo económico.
El objetivo, explicó el mandatario, es consolidar un modelo rural que supere la lógica tradicional de asistencia técnica y avance hacia esquemas de fortalecimiento empresarial, apertura de mercados y transformación productiva.
El debate nacional sobre tierra y productividad
Durante el foro, el gobernador también se refirió a la política nacional de acceso a tierras impulsada por el Gobierno Petro y pidió que Risaralda sea priorizada dentro de los procesos adelantados por la Agencia Nacional de Tierras.
“En Risaralda hay comunidades campesinas, indígenas y más de 100 mil víctimas del conflicto que necesitan acceso a la tierra, pero también acompañamiento para producir”, señaló.
Patiño respaldó la necesidad de ampliar el acceso a predios rurales, aunque advirtió que las políticas agrarias deben ir acompañadas de productividad, asistencia técnica, comercialización, infraestructura y fortalecimiento empresarial.
“Entregar tierras sin garantizar producción y acceso a mercados no transforma el campo”, sostuvo.
Información -Fotos: Prensa Gobernación de Risaralda















