
Colombia, 8 de septiembre de 2026.
En apenas el primer mes de Gobierno, el presidente Abelardo De La Espriella ha tenido que tomar dos decisiones estructurales en materia económica: declarar la Emergencia Económica, Social y Ecológica para atender los estragos que dejó el terremoto del pasado 10 de agosto, y presentar el Presupuesto General de la Nación más alto de la historia del país: $635 billones.
Claro, no son las únicas medidas económicas de importancia, pues el Mandatario, durante el primer mes de su administración, ha hecho otros anuncios y ha tomado otras decisiones que proyectan mejorar las finanzas públicas, aumentar el comercio exterior y disminuir el déficit fiscal, y anticiparse a los efectos del fenómeno de El Niño.
Emergencia Económica, Social y Ecológica
El Presidente Abelardo De La Espriella, en compañía del gabinete ministerial, firmó el Decreto 1261 de 2026, con el que declaró el Estado de Emergencia Económica, Social y Ecológica tras el terremoto del pasado 10 de agosto de 2026. El Decreto tendrá una vigencia de 30 días calendario y podrá extenderse hasta por dos periodos similares dentro del mismo año.
Se espera que a partir de esta semana se expidan los primeros Decretos Legislativos para atender las regiones afectadas. De acuerdo con el Ejecutivo, la reconstrucción de los daños que dejó el terremoto costarán más de $30 billones, por lo que se requieren recursos extraordinarios.
La Emergencia Económica (artículo 215 de la Constitución), le permite al Ejecutivo, durante la vigencia de la medida, adoptar decisiones en materias presupuestal, contractual, crediticia, tributaria y financiera, crear fondos especiales y reorientar recursos de fondos que no estén comprometidos.
El Presidente De La Espriella ha dicho que los recursos que se obtengan por esta vía se canalizarán para sectores como salud, educación, vivienda, servicios públicos, transporte, infraestructura y conectividad, y se adoptarán otras medidas en materia de crédito con la banca pública y privada.
Presupuesto General histórico
A pesar de la crítica situación fiscal del país, el Gobierno del Presidente De La Espriella radicó ante el Congreso, a través del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, el Presupuesto General de la Nación más ambicioso de la historia: $635 billones.
El Presupuesto General de la Nación 2027 (bautizado como Presupuesto de la Verdad), es superior en $59,3 billones al que presentó el Gobierno anterior, pues incluye el financiamiento de rubros de obligatorio cumplimiento que estaban desfinanciados en el proyecto anterior, y que corresponden a necesidades sociales y compromisos financieros, entre ellos: $6,5 billones para el pago de pensiones; $2 billones para el sistema de salud; $4,5 billones para salarios de funcionarios públicos; $0,7 billones para las universidades públicas, y $9,6 billones para el Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles.
Este aforo aumenta en $37,4 billones el servicio de la deuda, pero el Gobierno de la Patria Milagro anunció un esfuerzo de austeridad fiscal de $17,5 billones: reducción de $2,8 billones en compras de bienes y servicios; de $2,5 billones de inversión no prioritaria, y de otros $12 billones de pesos en más de 250 líneas de gasto.
Este presupuesto fue radicado ante el Congreso de la República, a pesar de que, según el propio Jefe de Estado, se prevé un déficit fiscal de 7,8% del PIB.
Sin embargo, el PGN-2027 prevé para su financiación una ‘Ley de rescate económico’ (reforma tributaria) que incluirá medidas de corto plazo para reducir el crecimiento del gasto público y la eliminación del impuesto al patrimonio. Con todo, el Presidente De La Espriella se fijó como meta para final de 2027 reducir el déficit fiscal a 2,3% del PIB.
Anticipándose a El Niño
El otro frente de acción económica del Gobierno del Presidente De La Espriella se relaciona con las medidas que se han adoptado para hacerle frente al fenómeno climático de El Niño
En ese aspecto, la Creg (Comisión de Regulación de Energía y Gas) expidió dos resoluciones para garantizar el suministro de energía. Primero, un incentivo para quienes reduzcan en más de 10% el consumo de energía eléctrica, y un cobro adicional a quienes superen esa meta de consumo.
La segunda medida es un mecanismo para garantizar la generación térmica necesaria, cuidar las reservas de los embalses y reducir el riesgo de desabastecimiento durante el verano 2026 – 2027.
Estas medidas, que apuntan especialmente a los usuarios de la Región Caribe y el Chocó, van de la mano de otras anunciadas por el Ministerio de Minas y Energía: nuevos proyectos de generación, licenciamiento más expedito, conexiones y obras de transmisión y distribución.
Una medida adicional adoptada por el propio Jefe de Estado se relaciona con la empresa Air-e, que atiende el servicio energético en la Región Caribe. El Gobierno Nacional destinó $1,5 billones para garantizar la continuidad del servicio, mientras se hace una revisión integral del modelo eléctrico de esa parte del país.
Otros proyectos clave
El Presidente De la Espriella, adicionalmente, ha hecho otros anuncios en materia económica que buscan mejorar no solo el recaudo tributario, sino también la productividad del país.
Una de estas iniciativas es un proyecto de reforma constitucional para modificar el actual Sistema General de Regalías ya que, según el Jefe de Estado, desde 2012 se han aprobado más de 35 mil proyectos de regalías por cerca de $115 billones, y desde 2017 cerca de 80% de los proyectos ha tenido un valor inferior a un millón de dólares, y solo el 1 por ciento supera los 20 millones de dólares de inversión.
El objetivo de esta reforma es no dispersar los recursos de regalías en pequeños proyectos sino apuntarle a obras estructurales para el desarrollo del país, la generación de empleo y aumentar la productividad.
Uno de esos proyectos de gran envergadura es el Metro de Bogotá, que ya avanza por cerca del 80% de construcción, y que el Mandatario anunció que respaldará.
“Como presidente de la República de Colombia he asumido el compromiso insoslayable de contribuir a la terminación de la línea 1 del Metro de Bogotá, y avanzar en las líneas 2 y 3, y comenzar a pensar desde ahora en la línea 4”, aseguró el Jefe de Estado la semana pasada.
También está en estudio la política energética del país, que incluye avanzar en la transición a energías limpias, el fortalecimiento de la infraestructura de energía y gas, y una restructuración de Ecopetrol para incrementar la producción de crudo, que incluye el fracking “responsable y sostenible”.
Una decisión que ya puso en marcha el Gobierno Nacional fue el restablecimiento de relaciones con Israel y la exportación de carbón a ese país.
Mayor inversión, más comercio
En otros frentes económicos, el Gobierno del Presidente Abelardo De La Espriella anunció que fortalecerá la inversión privada en el país, y para ello, a través del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), se ha avanzado en conversaciones con los principales directivos de The Coca-Cola Company y Coca-Cola Femsa para revisar sus planes de inversión y crecimiento en Colombia durante los próximos cuatro años.
Y con Japón, el MinCIT reactivó el Acuerdo de Asociación Económica, un instrumento que estrechará los lazos de amistad entre los dos países y abre nuevas nuevos mercados para los productos industriales y agropecuarios colombianos.
De hecho, ya el Gobierno avanza en contactos preliminares con empresas japonesas como Toshiba, Toyota y Mazda, entre otras.
Equipo Revista Espectacular2000 – Oficina de Prensa del Presidente de la República de Colombia














